viernes, 17 de julio de 2020

Sobre los Virus y las Bacterias

Saludos, realmente estamos en la Era del Ser y del saber, de la Espiritualidad y la Ciencia, la tecnología y la información. Hoy tenemos el saber y la información a nuestro alcance, pero esto no es suficiente para lograr una superación y desarrollo espiritual. Necesitamos discernimiento, comprensión y consciencia, y esto no viene del intelecto, sino del Ser, del Alma, del Espíritu. El ejemplo más claro es la experiencia que la humanidad está viviendo con el virus que tanta publicidad le han hecho.

En realidad, los virus como las bacterias son esenciales para la vida y forman un verdadero microbioma en el cuerpo humano. Las investigaciones más recientes sostienen que tenemos alrededor de treinta billones de células en nuestro cuerpo, y se afirma que tenemos diez veces más bacterias que células y al menos diez veces más virus que bacterias.

Desde el siglo XIX se sabe que “el microbio no es nada, el terreno lo es todo”. Cuando el terreno o cuerpo está desequilibrado es cuando proliferan las bacterias y los virus con el único propósito de equilibrar o reestablecer la homeostasis del organismo. Se sabe que aún cuando un virus pudiera ser modificado, su capacidad de replicación lo devolvería a su estado normal en corto tiempo. Desafortunadamente, los hábitos modernos de alimentación y alimentos inadecuados generan un desequilibrio del terreno, que no es otra cosa que intoxicación o acidez del cuerpo. Podemos afirmar que el virus del miedo es mucho más peligroso que el virus difundido. Desde el mismo momento que inició la campaña del virus se supo a través de informes honestos que las pruebas aplicadas daban falso positivos y hasta el momento no hay un protocolo confiable para determinar si una persona realmente tiene el virus difundido. Lo grave de la situación es que la mayoría de las personas que se someten a la prueba del virus dan falso positivo y son considerados positivos o portadores. Podemos decir que cualquier organismo vivo que tenga reacción inmunológica puede dar falso positivo, como en el caso de las pruebas hechas a la cabra y la papaya en África.

Si los virus como las bacterias tienen como propósito equilibrar el terreno, lo que realmente se requiere es desintoxicar el organismo y ciertamente fortalecer el sistema inmunológico. Toda terapia que busque desintoxicar el organismo es buena para recuperar o mantener la salud. Algo más esencial todavía es aprender a comer manteniendo buenos hábitos de alimentación, y podemos agregar la importancia de pensar, sentir y hablar siempre positivamente, así como cultivar la espiritualidad en el día a día.

Como pueden ver, el saber y la información no son suficientes para llegar a la verdad y la comprensión sobre un asunto como el caso del virus, y los asuntos que necesitamos comprender en nuestro aprendizaje en la Era de Luz, suman una larga lista, pero que también se pueden reducir a una sola pregunta: ¿quién soy? Lo que necesitamos es un desarrollo integral en los campos del Ser y del Saber, de la intuición y la razón, del corazón y del cerebro, del sentimiento y el pensamiento. Hoy tenemos mucho saber, información, ciencia y tecnología, pero poco ser, intuición, comprensión y discernimiento.

Nuestro servicio por más de quince años ha consistido en ayudar a nuestros hermanos los seres humanos en su proceso de despertar y expansión de sus conciencias. Los invitamos a nuestras Conferencias, Cursos y Talleres en la Zona de Puebla y Veracruz. Aceptamos invitaciones a toda la república Mexicana. Si te interesa organizar una Conferencia, Curso o Taller en tu Ciudad, comunícate con nosotros al Celular y WhatsApp 2261007510 o al Correo electrónico hilkardetalpaken@hotmail.com ¡El Creador Supremo Dios los Ilumine y los Guíe!

lunes, 13 de julio de 2020

Sobre Espiritualidad para la Era de Luz

En el principio de la experiencia humana, el hombre vivía en su estado espiritual. Con el paso del tiempo hasta la actualidad el hombre fue cayendo en la materialidad en que hoy se encuentra. En la Era de Luz, el hombre volverá a su estado espiritual; el principio es igual al final más el aprendizaje.

Más allá del cuerpo físico, la mente y la personalidad está el Ser que cada uno de nosotros es. No somos pobres seres humanos con algo espiritual, en realidad, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana con el propósito de aprender. En realidad somos espíritus encarnados, emanados y conectados a la Fuente. Salimos del Creador y volvemos al Creador.

¿Cómo vivir una vida espiritual, cuando hemos vivido por años como un mero ser humano? ¿Cómo vivir una vida espiritual, cuando la mayoría de las personas que nos rodean viven una vida material? ¿Cómo cambiar nuestra manera de vivir de una conciencia humana a una conciencia espiritual, universal y cósmica?

Lo primero que necesitamos es saber, conocer y comprender nuestra naturaleza espiritual, y sobre todo ser el Ser que cada uno de nosotros es.

Desde hace miles de años las escuelas espirituales han estudiado al hombre como un ser espiritual que tiene un alma y un cuerpo físico. En su estudio más detallado enumeran siete cuerpos que constituyen la naturaleza conocida del hombre. El Séptimo cuerpo es el Ser que cada uno de nosotros es.

Comprender qué es la atención es comprender qué es la conciencia y cómo aprendemos el saber y el conocimiento. Es una ley que donde está la atención está la conciencia y donde está la conciencia ahí está tú, porque tú eres tu conciencia.

Vivir por vivir es vivir en la ignorancia, vivir en atención nos da el aprendizaje. Vivir por vivir es vivir lo conocido, vivir en atención es vivir lo desconocido. Vivir por vivir es vivir en el pasado, vivir en atención es vivir el presente.

Es bueno saber y conocer pero lo más importante es darnos cuenta de nuestra realidad interior, espiritual y cósmica, y ser el Ser Divino que cada uno de nosotros es.

Lo único que distingue y hace diferentes a las personas es el estado de su conciencia. En general podemos decir que hay dos tipos de conciencia: conciencia dormida y conciencia despierta. La conciencia dormida es la conciencia humana, y la conciencia humana es materialista, rígida, limitada y finita. La conciencia despierta es la conciencia de los buscadores y estudiantes sinceros de la verdad; la conciencia despierta una conciencia espiritual y esta es dinámica, elástica, ilimitada e infinita.

Para la conciencia humana, el hombre y sus semejantes, los reinos de la naturaleza, las cosas, la misma naturaleza el Universo, todo está separado; para la conciencia espiritual, todas las personas, los reinos de la naturaleza, la misma naturaleza, el Universo y el creador están unidos y son sustentados por la misma Energía y la misma Consciencia Cósmica Universal, la Consciencia del Absoluto, La Fuente, El Todo, etc.

En realidad, la verdadera espiritualidad es un estado de conciencia, de percepción, sentimiento y sensación. La espiritualidad es un estado de ser y estar consciente. ¡El Creador Supremo Dios los Ilumine, los Guíe y los Proteja!

Los invitamos el al Curso “Espiritualidad para la Era de Luz”, este Domingo 26 de Julio 2020, 10am a 2pm. Av. Hidalgo 411A, Col. Centro, Teziutlán, Puebla. Celular y WhatsApp 2261007510. Pueden seguir leyendo en el siguiente enlace https://eradeluzmexico.blogspot.com/p/cursos-teziutlan-puebla.html ¡El Creador Supremo Dios les de Armonía, Paz, Éxito y Bienestar!

viernes, 10 de julio de 2020

Sobre Espiritualidad, Psicología y Meditación

En el principio de la experiencia humana, el hombre vivía en su estado espiritual. Con el paso del tiempo hasta la actualidad el hombre fue cayendo a la materialidad en que hoy se encuentra. En la Era de Luz, el hombre volverá a su estado espiritual; el principio es igual al final más el aprendizaje. 

Más allá del cuerpo físico, la mente y la personalidad está el Ser que cada uno de nosotros es. No somos pobres seres humanos con algo espiritual, en realidad, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana con el propósito de aprender. En realidad somos espíritus encarnados, emanados y conectados a la Fuente. Salimos del Creador y volvemos al Creador. 

¿Cómo cambiar nuestra manera de vivir de una conciencia humana a una conciencia espiritual, universal y cósmica? 

Donde está el pensamiento ahí está la atención, donde está la atención ahí está la conciencia, donde está la conciencia ahí estás tú, porque tú eres tu conciencia. 

Vivir por vivir es vivir en la ignorancia, vivir en atención nos da el aprendizaje. Vivir por vivir es vivir lo conocido, vivir en atención es vivir lo desconocido. Vivir por vivir es vivir en el pasado, vivir en atención es vivir el presente. 

Es bueno saber y conocer pero lo más importante es darnos cuenta de nuestra realidad interior, espiritual y cósmica, y ser el Ser Divino que cada uno de nosotros es. 

Meditación es mantener la concentración continua sobre un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él. Cuando la atención se mantiene firmemente y sin desviarse sobre un objeto logra identificarse con la esencia del objeto de su meditación. La meditación es la práctica por excelencia para sentir, reconocer y aceptar el Ser que cada uno de nosotros es. 

Meditar es no pensar... Cuando dejamos de pensar de manera natural empezamos a sentir... Sentir nuestra Vida... Sentir nuestra Energía... Sentir nuestra Presencia... Sentir nuestra Alma... Sentir nuestro Ser. ¡El Creador Supremo Dios los Ilumine, los guíe y los proteja siempre! 

Los invitamos el al Curso “Espiritualidad, Psicología y Meditación”, este Domingo 12 de Julio 2020, 10am a 2pm. Av. Hidalgo # 411 A, Interior 1, Col. Centro, Teziutlán, Puebla. Celular y WhatsApp 2261007510. Pueden seguir leyendo en el siguiente enlace https://eradeluzmexico.blogspot.com/p/cursos-teziutlan-puebla.html ¡El Creador Supremo Dios les de Armonía, Paz, Éxito y Bienestar!

miércoles, 11 de enero de 2017

¿Qué es Meditación?

La Meditación es la práctica por excelencia para la superación personal y espiritual. La Meditación es una práctica que nos ayuda a generar en nuestro día a día un estado de Salud, Armonía, Paz y Felicidad. La Meditación es un medio para ir de la conciencia exterior a la consciencia interior, nos conduce al conocimiento de sí mismos y a la realización interna. La Meditación es el medio para realizarnos espiritualmente.

Es necesario saber, reconocer y aceptar que no somos simples seres humanos con algo espiritual, en realidad todos somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.  Todos somos seres únicos, valiosos, dignos, creados a la imagen y semejanza del Creador, pero psicológicamente somos lo que pensamos y sentimos ser, somos lo que meditamos, nos convertimos en lo que meditamos.

Meditar es no pensar, cuando dejamos de pensar de manera natural empezamos a sentir, sentir nuestra vida, sentir nuestra energía, sentir nuestra presencia, sentir nuestro Ser, nuestro Espíritu, nuestra Divinidad, Yo Soy. Meditar es sentir a Dios en nuestro interior. Meditar es no pensar, meditar es sentir, contemplar, Ser, Yo Soy.

La Meditación favorece el flujo natural de la Vida para llenarnos de Vitalidad, Salud, Bienestar, etc. La Meditación nos ayuda a beneficiarnos de la plenitud de nuestra propia Vida, de nuestro propio Ser, Espíritu, la Presencia de Dios dentro de nosotros. De acuerdo a Patañjali la “Meditación (dhyâna) es la continua y prolongada corriente de pensamiento dirigida a un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él”.

El Primer paso de la Meditación es aquietar la mente y el cuerpo y la mejor manera de hacerlo es sintiendo la presencia de la Vida en el corazón. La Meditación empieza dirigiendo la atención en la llama de la Vida en el corazón. En el corazón se encuentra el Centro Emocional Superior a través del cual habla el Ser, Dios, Yo Soy por medio de la intuición.

La postura común para meditar en el occidente es sentado en un banco o en una silla con la columna recta. Sentarse con la columna recta cura el cuerpo de muchas dolencias físicas y mantiene una mente sana en un cuerpo sano. El equilibrio corporal depende de la postura del cuerpo, hay que aprender a sentarse y mantenerse erecto, el pecho, el cuello y la cabeza erguidos en línea recta. Cada vértebra debe ocupar su debido lugar, sin ninguna opresión de los nervios, ni obstaculizar su nutrición. Esta práctica equilibra el sistema simpático y parasimpático, y cuando la mente domina estos sistemas desaparece toda enfermedad.

Respirar es vivir, dijo un sabio hindú. Aprender a respirar es el objeto del Pranayama (Prana = Vida, Energía Vital) o ciencia de la respiración. Cuando respiramos aspiramos átomos afines a nuestros pensamientos y sentimientos. Para atraer Salud, Bienestar, Sabiduría, Luz, etc., debemos pensar y sentir en todo ello. El Prana, el Chi, el Ki o la Energía de la Vida constituyen la Energía Vital para lograr la armonía en el cuerpo vital. Las obstrucciones energéticas que se manifiestan en enfermedades orgánicas, nacen como consecuencia de la actividad psíquica humana. El uso consciente del Prana nos permite restablecer la salud.

Todas las cosas en el Universo poseen Prana en mayor o menor cantidad. El Prana se concentra en aquellos lugares en donde la naturaleza permanece inalterada. El Prana limpia los canales de comunicación con la Consciencia Superior y puede ser atraído, acumulado y dirigido con la mente, la imaginación y la palabra. Para atraer y acumular Prana, la inhalación, la retención y la exhalación debe ser rítmica y exacta y cada persona debe encontrar su propio ritmo en la respiración sin que produzca cansancio. La respiración es muy importante para lograr un buen estado de relajación y de quietud mental. Quien domina la respiración domina su mente y sus emociones.

Atención es abstracción de los sentidos. Atención es ver y escuchar sin pensar. Atención es igual a consciencia. Atención es no pensar. Atención es abstracción de los sentidos que, sujetos a la voluntad, permiten la concentración. La mente se alimenta de las impresiones que penetran por los cinco sentidos. Los sentidos son los informadores de la mente y de la consciencia. Para lograr la atención hay que cultivar el arte de ver y escuchar. Para lograr la atención hay que comprender los pensamientos, sentimientos y emociones. La Meditación sirve para purificar la mente de las creencias, de los falsos conceptos, de las programaciones y condicionamientos psicológicos, que también se llaman apariencia, ilusión, maya. La Meditación sirve para purificar los sentidos, la mente y el alma.

La Concentración consiste en fijar la atención en un punto, sea en el corazón, en el entrecejo, en el plexo solar, en el silencio, en la respiración, en la Llama de la Vida, en la Llama Trina u otros. En la concentración descartamos todo aquello que se interponga entre el meditador y el objeto al cual dirigimos la atención. Hay una diferencia entre concentrar la atención en un punto y estar simplemente atento, hay una diferencia entre atención y atención consciente.

Sócrates sugirió que con el “conócete a ti mismo” se obtiene la verdad. Aristóteles planteó el estudio de las cosas visibles para llegar a la verdad. La Ciencia de la Meditación usa los dos métodos y no hay divergencia entre ellos. La concentración armoniza la mente con la voluntad del Ser, Yo Soy. Cuando el meditador logra comprender las cosas externas que son apariencia, maya o ilusión ya puede dirigirse hacia su interior para conocerse a sí mismo. La antigua máxima “Hombre, conócete a ti mismo” es la clave para la realización del Ser. Lo invisible debe hacerse visible y el hombre debe reconocer la voz del Ser, de Dios, Yo Soy.

La Meditación sirve para aquietar las tormentas del ser personal, trascender las limitaciones de la mente humana y entrar en la Sabiduría del Ser, Dios, la Mente Universal, la Mente Suprema, la Consciencia Cósmica, la Consciencia del Creador.

El Segundo paso de la Meditación es visualizar y expandir la Llama de Luz del corazón, sentir el cuerpo envuelto en una Luz blanca y radiante y visualizar el Tubo de Luz de Protección. Durante cinco minutos reconocer y sentir intensamente tu conexión con tu Dios Interior, enfocando tu atención en tu corazón y visualizándolo como un Sol Dorado. Todos como Hijos de Dios tenemos la Luz de Dios en el corazón, la Llama Divina, la Llama de Dios, la Chispa Divina, la Llama Trina, la Presencia de Dios. Meditar en la Luz de Dios, sentir la Presencia de Dios es la mejor manera de obtener nuestra realización espiritual.

En el ambiente existen muchas energías de diferentes naturalezas y cualidades, y todas juntas conforman la atmósfera de energía en la que todos nos movemos. Dentro del mar de energías en que vivimos es necesario protegernos con un Tubo de Luz. El Tubo de Luz de Protección lo creamos con el poder de la imaginación y la visualización creadora, y con el poder de la palabra. El Tubo de Luz lo podemos expandir para la protección de nuestros seres queridos, amigos, la colonia donde vivimos, toda una ciudad, un país y toda la humanidad.

La imaginación es un don que todos tenemos y es la capacidad de darle forma a la substancia astral y dependiendo de la claridad de la imagen y la vivificación de la forma con la energía del corazón, el sentimiento y la emoción, subsistirá por más tiempo o bien se disipará. La palabra es el don que poseemos para darle forma y vida a la energía que proviene de nuestro interior. Cada palabra hablada lleva un cierto grado de substancia mental, emocional y vital. Las palabras son creadoras, cada palabra debe ser cuidadosamente pronunciada de tal manera que produzca exactamente las formas que deseamos construir. Es necesario darnos cuenta que como Hijos de Dios todos somos seres creadores con las energías que el mismo Universo provee. Con el propósito de protegernos de toda energía y vibración discordante, es necesario construir el Tubo de Luz de protección con el poder de la visualización creadora y la palabra.

El Tercer paso de la Meditación es sentir y reconocer la plenitud de la Luz, sentir la Presencia de la Luz e intensificarla en cada parte de nuestro cuerpo, en cada órgano vital, en cada célula, molécula y en cada átomo de nuestro cuerpo físico y de nuestros cuerpos sutiles o energéticos.

Cuando la mente se mantiene firmemente y sin desviarse sobre un objeto logra identificarse con la esencia del objeto de su Meditación. El Maestro Saint Germain dice: “Ahí donde está tu atención ahí estás tú. En lo que fijes tu atención en eso te conviertes.”

La continua y prolongada corriente de pensamiento dirigida a un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él, es lo que se llama Contemplación (Dhyâna, Chan, etc.). La contemplación es la base del poder de la voluntad y a través de ella llegan todas las facultades del Ser, Dios, Yo Soy, como una corriente ininterrumpida para llegar al Samadhi o Éxtasis.

La Meditación o Contemplación ha conducido al Éxtasis a todos los yoguis y místicos de todos los tiempos. El Éxtasis o Samadhi es el objeto de toda Meditación. En el Samadhi la corriente se identifica con el Océano, el alma individual con el Alma Universal, y se reconoce su Unidad indivisible con todo lo que existe. No existen más ni pensador, ni pensado, ni pensamiento, porque los tres elementos se fusionan en la misma Unidad. No hay separación entre el meditador y lo meditado, el hombre se hace uno con lo que es. Quien logra abstraerse por completo del mundo externo y concentrarse en el Yo Soy se identifica y se convierte en la Única Realidad, Dios. Dios no está separado de nosotros, en Él vivimos, nos movemos y tenemos el Ser y es la esencial identidad de todos los Seres.

El Cuarto paso de la Meditación es sentir, reconocer, aceptar y decretar nuestra naturaleza espiritual: Yo Soy un Hijo de la Luz. Yo amo a la Luz. Yo vivo en la Luz. Yo Soy Protegido por la Luz. Yo Soy bendecido por la Luz. Después de sentir, reconocer, aceptar y decretar nuestra naturaleza divina, podemos seguir meditando en los diferentes aspectos, atributos, cualidades y virtudes de nuestro Ser, Dios, Yo Soy.

Debemos aprender el arte de identificarnos con Dios Yo Soy y sentir Yo Soy lo que Dios Es, Yo Soy Él, Él es Yo, Yo Soy lo que Yo Soy. Dios es la Realidad Única. Meditando nos sumergimos en el gran Océano de Dios y podemos obtener todo lo que Dios tiene guardado para nosotros. Nuestros pensamientos deber ser cálices donde Dios pueda colocar la verdad de sí mismo. El poder creativo del Universo que emana de la Fuente Suprema se le da al hombre para que aprenda a cambiar mediante la alquimia de la Meditación.

Todos somos seres creadores pero creamos solamente las cosas en las cuales concentramos la atención. La imaginación y visualización creadora es el poder creador que todos poseemos. Pedid con atención consciente y visualización contemplativa y todo os será dado. Recuerda que nos convertimos en aquello que meditamos, y dado que salimos de la Luz, la Luz es Suprema Perfección y Control de todas las cosas. La contemplación y adoración de la Luz obliga la Iluminación de la mente, Salud y Fortaleza en el cuerpo, Paz, Armonía y Éxito en todos los asuntos de la vida y Realización en todos los aspectos de nuestro Ser. ¡La Presencia de Dios los Ilumine, los Guíe y les de la Revelación!

jueves, 11 de agosto de 2016

¿Qué es Metafísica?

Metafísica (del latín metaphysica, y este del griego, meta, más allá y physis, naturaleza, lo físico, lo material; metaphysica, más allá de la naturaleza física) es lo que está más allá de la naturaleza o mundo físico, lo inmaterial, lo intangible; lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos, lo mental, lo espiritual, la realidad sustancial y esencial de todos los seres, entes y cosas. Metafísica es el estudio de la realidad última; la naturaleza, la constitución, la estructura, los componentes, los primeros principios, las causas primeras y las causas últimas de la realidad sustancial y esencial de todos los seres, entes y cosas, cabe decir, del Creador, del Universo, y del Hombre.

Metafísica es el estudio del Ser en tanto que Ser (Ontología) y el estudio del Ser como Ser Supremo y Principio de todos los seres (Teología). La Gnoseología estudia el conocimiento del Ser y del Ser Supremo, Dios. La Gnoseología es el conocimiento del sí mismo, del Ser, y en consecuencia del Ser Primero, Dios, Principio de todo Ser. La Metafísica es el estudio del Ser y de Dios y el conocimiento del Ser y de Dios. La Metafísica también estudia el origen, la naturaleza y la estructura del universo como un todo (Cosmología), su sentido y finalidad, así como el sentido y la finalidad última de todo Ser (Teleología).

Aunque la palabra metafísica fue creada por Andrónico de Rodas en el Siglo I a.C. la Metafísica es tan antigua como el hombre mismo y surge cuando el hombre se da cuenta que la realidad no es lo que nos ofrece los sentidos físicos, sino lo que está más allá de la percepción de los sentidos. A través de la historia hemos tenido grandes metafísicos como Heráclito, Pitágoras, Parménides, Sócrates, Platón, Aristóteles, Lao Tse, Confucio, Buda, el Gran Maestro Jesús el Cristo y muchos más; y podemos afirmar que han sido los guías, directa o indirectamente, de muchos pueblos y culturas. En la actualidad tenemos las enseñanzas metafísicas de los Maestros Ascendidos que forman parte de la Jerarquía Espiritual de nuestro planeta Tierra. En la Grecia antigua, la Metafísica o Filosofía Primera constituía el saber más elevado al cual un ser de esa época podía llegar, pues estudiaba aquellas últimas cuestiones trascendentales que nos preguntamos de la vida, del Ser y de Dios.

La Metafísica estudia las Causas Primeras y los fines como causa última de la realidad. La Metafísica estudia la Causa Primera, la Causa Suprema, el Ser Primero, Dios, el Motor Inmóvil generador de la Vida, de la Luz, del Amor, de la Energía, de la Consciencia, por eso la Metafísica fue llamada Filosofía Primera. Dios es el Ser Primero y Principio de todos los seres, Dios contiene todo lo que es, en Dios somos y en Dios existimos. La Metafísica es la madre de todas las ciencias, filosofías, religiones y corrientes de pensamiento; Metafísica es Conocimiento Superior, Sabiduría Divina. Todo es dentro de Dios y nada existe fuera del Creador.

La Metafísica estudia el Ser en tanto que Ser, sus principios y sus causas, sus atributos y la finalidad última de todo Ser. El Ser está presente en todos los seres, entes y cosas, y todos los seres, entes y cosas tienen en común el Ser. El Ser es la característica más general que comparten los seres, entes y cosas y es lo que a su vez los distingue. La esencia es aquello que es el Ser antes de Ser, la esencia es el origen del Ser, la esencia es Dios, el Ser Supremo que es el origen de todo Ser y todos los seres. Todo lo que existe primero es, después existe. La sustancia es aquello que existe en sí mismo, la sustancia es inmutable, la Sustancia Primera es Dios. El Ser es ilimitado, infinito, inmutable, eterno. El Ser es Espíritu, el Ser es Consciencia, Consciencia de Ser.

El Ser es y el no ser no es. El Ser es y no se puede decir que algo sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido, no se puede afirmar y negar a la vez. Todo es, el no ser no existe, el no ser es la negación del Ser y, en todo caso, en el no ser está el Ser. Cuando el Ser se identifica a sí mismo, surge la autoafirmación de Ser, Yo Soy. Yo Soy es la primera expresión de Ser del Ser. La razón de ser del Ser es el propio Ser, el Ser Supremo, Dios. Dado que el Ser está presente en todos los seres, entes y cosas, la Metafísica estudia la unicidad de todos los seres, entes y cosas, la unión fraternal entre todos los seres humanos y la convivencia armónica con la naturaleza.

La Metafísica estudia la Verdad en el sentido de todo lo que es y todo lo que existe, tanto en el mundo espiritual como en el mundo material. La Verdad está más allá del mundo material, del mundo de las formas y no se puede llegar al verdadero conocimiento a través de los cinco sentidos sino a través de la intuición. En la actualidad la Ciencia está comprobando los postulados metafísicos que la Sabiduría Divina ha sustentado desde hace milenios. Actualmente la Ciencia ha penetrado el terreno de la Metafísica y hoy, la Metafísica y la Ciencia hablan de la misma realidad cada una en su propio lenguaje. Metafísicamente podemos afirmar que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Hoy la Ciencia dice que somos seres multidimensionales que existimos en un multi-universo de infinitas posibilidades. Estas declaraciones que son incomprensibles para la mente y el intelecto humanos, son de fácil comprensión para la consciencia.

La Metafísica es el estudio de lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos, lo que está más allá de la materia, lo inmaterial, lo intangible, la realidad esencial, la realidad sustancial, lo espiritual, lo mental, lo energético. Estudiar lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos solo se puede lograr a través de la intuición y la consciencia. Consciencia es igual a atención y atención es no pensar. Cuando dejamos de pensar de manera natural surge la intuición que es comprender algo de manera inmediata sin intervención de la razón. La Metafísica estudia el Ser, Dios, el Ser Supremo, la Fuente, la consciencia, la esencia, el alma, la mente, los principios universales, la sustancia, la forma, las cosas, la materia, el mundo, la causalidad, la existencia, el tiempo, el espacio, la libertad, el bien y el mal, etc.

La Metafísica nos ayuda a comprender qué somos, quienes somos, cuál es nuestro origen, por qué vivimos, para qué vivimos, de donde vinimos, qué es la vida, cuál es el propósito de la vida, qué principios rigen la vida, como podemos superarnos, hacia donde nos dirigimos, cuál es nuestro fin y sobre todo nos enseña a vivir plenamente la vida, vivir el presente, vivir el momento, el aquí y el ahora y así conquistar la armonía, el equilibrio, la paz y la felicidad. La Metafísica nos ayuda a conocernos de una manera integral, en todos los aspectos y dimensiones de nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, y sobre todo nos permite conocernos más allá del cuerpo físico, de la mente y la personalidad para comprender nuestro Ser, Espíritu, Dios, como la Fuente de nuestra Vida, Consciencia e Inteligencia.

La Metafísica nos enseña que somos seres espirituales tomando una experiencia humana. Todos somos seres únicos, valiosos, dignos y todos tenemos el Ser, la Presencia de Dios. Todos estamos dotados de grandiosas facultades creadoras y tenemos un fin trascendente, superior, cósmico y eterno. La vida es una escuela y todos estamos aquí con el propósito de aprender, conocernos a sí mismos y realizarnos en todos los aspectos de la vida y de nuestro Ser. La Metafísica nos enseña a vivir el presente, aprender de nuestro pasado y construir el futuro que deseamos vivir. Todos somos seres creadores, la casualidad no existe, nosotros creamos nuestra realidad con lo que pensamos, sentimos y hablamos. Todos los pensamientos o ideas que generamos en nuestra mente se forman con la Energía o Sustancia Divina Universal, que proviene de la Fuente de la Vida, la cual entra a nuestro campo mental y la mente crea las formas pensamiento, y con el corazón le imprimimos un sentimiento positivo o negativo y, dichas formas pensamiento más tarde se materializarán en nuestras vidas como hecho normales del día a día.

La Metafísica nos ayuda a comprender nuestra mente, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, los deseos, las creencias, los valores, las programaciones y condicionamientos; lo que nos motiva para realizarnos y también lo que nos limita para superarnos. La Metafísica nos ayuda a conocernos, comprendernos y aceptarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean, nuestros seres queridos y todas las personas con quienes nos relacionamos; la Metafísica nos enseña a amarnos a sí mismos y a amar a los demás, perdonarnos y perdonar.

La Metafísica es un estilo de vida y nos enseña a vivir de momento en momento. Si queremos un futuro mejor es necesario cambiar nuestra manera de pensar, de sentir y de hablar. Es necesario tomar consciencia de nuestros estados mentales y emocionales para poder cambiar nuestra vida. Es necesario aprender a pensar que es no pensar para escuchar la voz de nuestro Ser, Espíritu, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia. La Metafísica es un estudio práctico y sabemos que la práctica nos lleva a la Maestría. El estudio consciente, la reflexión, la observación, la introspección, la práctica de la meditación, la concentración, la visualización, la contemplación, los decretos y afirmaciones, la atención consciente, el arte de ver, el arte de escuchar, el arte de sentir son algunas prácticas para superarnos, comprender la realidad y llegar a la verdad que nos dará la libertad, libertad interior, libertad de Ser.

La Metafísica nos ayuda a conocernos a sí mismos, a tener el dominio de nosotros mismos y del mundo exterior, y a tener la apertura de consciencia que necesitamos para comprender la verdad y nos da los conocimientos y prácticas para modificar nuestro alrededor positivamente. La Metafísica nos ayuda a equilibrar nuestra vida, lograr el bienestar y calidad de vida, aprender de momento en momento, superarnos espiritualmente y tomar consciencia de nuestro Ser, Espíritu, Esencia, Dios, Yo Soy. Ser, pensar y sentir positivamente nos permite vivir una vida sana, tener una mente lúcida y creativa, ponernos objetivos y emprender proyectos, tomar decisiones correctas, resolver de manera eficaz los problemas y los conflictos, sentir gratitud por la vida, amar a Dios sobre todas las cosas, bendecir a nuestro hermano el hombre y a toda la Creación.

La Metafísica busca el despertar de la consciencia del hombre a su realidad de ser, a su realidad interior, espiritual, energética, multidimensional y cósmica; la Metafísica estudia la naturaleza divina del Ser y la Presencia Divina en el Ser, enseña los aspectos y atributos del Ser Supremo, Dios, y practica el reconocimiento y aceptación de la Presencia de Dios dentro de todos y en todas las cosas. ¡La Presencia Omnipresente de Dios los Ilumine, los Guíe y los Proteja!

sábado, 16 de julio de 2016

Ley del Perdón

Existe un principio universal que dice: “El amor todo lo salva”. Ninguna creación del Dios Amor de todas las religiones está destinada al castigo, la enfermedad, la muerte o accidente. Sólo el ser humano en su ignorancia ha creado el caos, la desarmonía y el sufrimiento en este mundo. En la mente de Dios estamos destinados a ser luz entre las estrellas. El Plan Divino para todos es lograr la realización de nuestra naturaleza espiritual y aprender a usar conscientemente la energía a través del dominio de nuestras facultades creadoras. Si queremos una verdadera superación personal o espiritual es necesario perdonarnos a sí mismos y a los demás, porque nadie puede perdonar a un semejante si no se ha perdonado antes a sí mismo.

El perdón es un acto de amor que rompe las cadenas que nos atan y que creamos en el pasado por los resentimientos, remordimientos, sentimientos de inferioridad, culpas, críticas y otros, y que hemos acumulado a través de nuestra vida presente y vidas pasadas. El perdón corta la atadura del resentimiento de quien hizo el daño como el rencor de quien lo recibió.

Cuando nos perdonamos nos estamos amando a sí mismos. El perdón es el poder curativo del amor. Hay que perdonarnos por haber aceptado ofensas, molestias, enfermedades, castigos, golpes, insultos y sufrimientos. Perdonar es eliminar toda la sensación de amargura, de rencor o de venganza y dejar de pensar en la forma que más nos lastima. Es importante darnos cuenta que el castigo divino no existe porque Dios es Amor y Misericordia, el ser humano debe comprender que hay Leyes que rigen la Creación y la Vida, y debe aprender a vivir en armonía con ellas. Dios no juzga a nadie, las personas por sus creencias son las que se juzgan a sí mismas y son las que deben perdonarse a sí mismas para poder perdonar a sus semejantes.

En cada latido del corazón todos los seres humanos recibimos la Energía Divina de la Vida en su estado de pureza y perfección, y de acuerdo a lo que pensamos, sentimos y hablamos le imprimimos una cualificación, desafortunadamente si a la Energía Divina le imprimimos una cualificación negativa, por Ley de Atracción y por Ley de Causa y Efecto atraeremos a nuestra vida la cualidad que le hayamos impreso.

Cuando comprendemos que la energía que generamos se nos regresa encontramos muy buenas razones para perdonar: vamos a perdonar por beneficio propio, porque se me regresa, porque necesito cambiar mi vida, porque debo armonizarme a mí mismo, porque merezco liberarme de toda culpa, porque necesito rodearme de energía positiva, porque ya no puedo dañarme a mí mismo y porque los demás seres humanos son también Creación Divina.

Perdonar a un delincuente no significa estar de acuerdo con él, sino que lo hacemos por compasión. Por supuesto, no debemos permitir imposiciones o malos tratos, debemos librar nuestras propias batallas con Amor, Sabiduría, Justicia y buena Voluntad. Acostumbremos mirar a las personas al entrecejo y decirles mentalmente: “Yo te amo, Yo te bendigo, Yo te perdono”.

Hacer un llamado a la Ley del Perdón es cumplir con el Edicto Divino por medio del cual un individuo puede obtener la remisión de sus propias transgresiones personales a la Ley de la Vida. La aplicación de la Ley del Perdón purifica el alma de todos los errores como preparación para su completa unión a Dios, Yo Soy.

La Era de Acuario es una Era de Luz, es la Era de la Libertad, la Era del Séptimo Rayo y hoy podemos invocar a la Ley del Perdón por los errores cometidos en nuestra vida presente y vidas pasadas. Todo lo que vivimos es producto de nuestra forma de pensar, de sentir, de hablar y de actuar. En vez de quejarnos de las cosas que experimentamos en el día a día, recordemos que estamos viviendo los efectos de las causas que creamos en el pasado; la Ley de Causa y Efecto tiene como propósito enseñarnos lo que debemos aprender en la escuela de la vida y así poder evolucionar, avanzar, superarnos, progresar.

Si invocamos la Ley del Perdón podemos consumir todas las creaciones negativas del pasado con la Llama Violeta. La Llama Violeta es la Llama de la Misericordia y la Compasión, la Purificación y la Transmutación y con ella podemos transmutar todos los errores pasados y presentes que muchas personas entienden como Karma o pecado. La Llama Violeta es la Llama de Acuario. El uso de la Llama Violeta disuelve y transmuta la energía mal cualificada y cuando su uso es acompañado con el verdadero deseo de perdonar actúa como por arte de magia. La Llama Violeta es una actividad del Amor. La Llama Violeta es la Presencia de Dios Purificando.

Cada vez que nos damos cuenta de un error debemos invocar la Ley del Perdón y pedir Fuerza y Sabiduría para no repetir el error una segunda vez. Dios, todo Amor, tiene una infinita paciencia y no le importa el número de nuestros errores. Si Dios en su infinito poder no nos condena ni culpa, ¿qué trae dolor y aflicción a nuestras vidas? Si aún desobedientes somos perdonados por el Padre, ¿qué nos atribuye la decisión de perdonar o no a un hermano? Recordemos que seremos perdonados así como perdonemos.

Todos sin excepción hemos cometido errores, por esta razón se debe invocar la Ley del Perdón, ya que si se está sintiendo crítica, condenación u odio jamás podremos prosperar. Aquel dicho antiguo: A menos que tu perdones, ¿cómo esperas ser perdonado?, es una de las leyes más incomprendidas. Ponte con determinación a ordenar tu casa. Si fueras a hospedar un huésped distinguido, sin duda pasarías días trabajando con ahínco, puliendo y preparando todo para recibirlo. ¡Cuánto más importante es el preparar sus consciencias y corazones para que la Presencia de Dios Yo Soy pueda manifestarse plenamente, haciendo resplandecer el Fuego Sagrado Violeta purificando conciencias y corazones!

Cuando trabajamos con la Ley del Perdón primero debemos invocar a la Presencia de Dios Yo Soy, y luego a uno o más de los Seres de Luz del Séptimo Rayo, el cual es el Rayo de la Misericordia y del Perdón, y pedir la transmutación de todos los errores conocidos o desconocidos hacia la Perfección Divina.

Estos son algunos decretos de la Ley del Perdón y la Llama Violeta que podemos hacer para obtener nuestra libertad y felicidad:

"Yo Soy la Ley del Perdón y la Llama Violeta Transmutadora en acción en mi ahora. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo Soy la Ley del Perdón y la Llama Violeta Transmutadora de todos mis errores pasados y presentes, su causa y su efecto. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo soy la Ley del Perdón y la Llama Violenta Trasmutadora de toda acción no armoniosa y toda creación humana, desde ahora hacia atrás al momento de mi individualización. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo Soy la Presencia de Dios, que mantiene el Fuego Violeta, ardiendo en todo mi Ser y en todo mi mundo y me mantiene sellado en un Pilar de Fuego Violeta, que transmuta al instante toda creación humana, en mí y alrededor mío. Gracias Padre porque ya está hecho.”

¡¡¡Que la Presencia de Dios te Ilumine, te Guie y te Proteja!!!

martes, 12 de julio de 2016

¿Qué es Kabbalah?

La Kabbalah (kabala, Kabalah, kabbalah, Cabala, Cabbala, Cabbalah, Qabbalah) es el conocimiento místico, esotérico y metafísico del pueblo hebreo, pero en la actualidad, en la Nueva Era de Luz, en la Era de la Ciencia y la Tecnología, en la Era del Saber y del Ser, la Kabbalah la podemos comprender como un sistema de conocimiento preciso y exacto que nos enseña el lugar que ocupamos en la Creación, nuestra naturaleza multidimensional y el camino que debemos seguir para superarnos en la vida y reintegrarnos al Creador, Ain Soph, Dios, la Fuente, Aquello.

La palabra Kabbalah viene del verbo hebreo “qabbel” y significa en sí misma “recibir” o “revelación”. De acuerdo a la sabiduría de la Kabbalah la realidad consiste en la existencia latente de dos fuerzas o cualidades: el deseo ardiente del hombre de recibir los secretos de la Divinidad y el deseo del Creador de entregarle al hombre la Sabiduría.

El origen de la Kabbalah se pierde en la noche de los tiempos y se afirma que fue revelada por Metatron o Enoch a Adan, Noé, Abraham y Moisés, y éstos, como en todas las tradiciones, la transmitieron oralmente a sus descendientes de generación en generación, llegando a significar la palabra Kabbalah, tradición.

Moisés, el Gran Vidente del Sinaí e iniciado en los misterios egipcios, escribió el Pentateuco. Entre la diversidad de la literatura kabbalistica, el Sepher Yetzirah o Libro de la Formación explica la creación de todos los seres y de todas las cosas, y trata de los 32 caminos de la sabiduría y de las 50 puertas de la inteligencia. El Sepher Ha-Zohar o Libro de los Esplendores, describe el “Carro Celeste” o Merkabah y trata de “Las Diez Sephiroth” y sus atributos, de los cuatro mundos, del bien y del mal, del alma humana y de la salvación final, etc. El “Libro de la Revelación” es un  libro kabbalistico.
                                                                         
La Kabbalah estudia la naturaleza y los atributos del Creador; estudia la creación, el desarrollo y la evolución del Hombre y del Universo. Para la Kabbalah, el Absoluto Manifestado, Ain Soph, en su esencia es incognoscible pero se le puede conocer a través de sus Emanaciones o Sephiroth. El estudio de la Kabbalah se centra básicamente en el estudio del Árbol de la Vida. La Kabbalah nos revela la Sabiduría Universal y las llaves para comprender los principios, los secretos y misterios del Universo, del Hombre y del Creador.

El conocimiento metafísico de la Kabbalah nos responde por qué vivimos, quiénes somos, de dónde vinimos, hacia dónde vamos, cuál es el propósito de la vida y hacia donde nos dirigimos después de la muerte. La Enseñanza de la Kabbalah nos permite conocer y comprender el mundo espiritual o planos superiores de consciencia y desarrollar la intuición o sexto sentido para entrar en nuestro universo interior y recibir la Sabiduría Divina.

La Kabbalah nos enseña que el hombre, creado a la imagen y semejanza del Creador, es un espíritu encarnado tomando una experiencia humana; el caos, sufrimiento y dolor en que vive en este momento es consecuencia de la ignorancia de sí mismo, ignorancia de su realidad espiritual multidimensional y de las Leyes que rigen la Vida y el Universo. Cuando el hombre acepte que tiene la Presencia de Dios en su interior, cuando el hombre acepte que Dios vive y palpita en su corazón, cuando el hombre acepte que Dios vive en él y que él vive dentro del Creador, en ese momento logrará la revelación plena y total de la Sabiduría Divina. ¡El Creador Supremo Dios los Guíe, los Proteja y les de la Revelación!