lunes, 13 de julio de 2020

Sobre Espiritualidad para la Era de Luz

En el principio de la experiencia humana, el hombre vivía en su estado espiritual. Con el paso del tiempo hasta la actualidad el hombre fue cayendo en la materialidad en que hoy se encuentra. En la Era de Luz, el hombre volverá a su estado espiritual; el principio es igual al final más el aprendizaje.

Más allá del cuerpo físico, la mente y la personalidad está el Ser que cada uno de nosotros es. No somos pobres seres humanos con algo espiritual, en realidad, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana con el propósito de aprender. En realidad somos espíritus encarnados, emanados y conectados a la Fuente. Salimos del Creador y volvemos al Creador.

¿Cómo vivir una vida espiritual, cuando hemos vivido por años como un mero ser humano? ¿Cómo vivir una vida espiritual, cuando la mayoría de las personas que nos rodean viven una vida material? ¿Cómo cambiar nuestra manera de vivir de una conciencia humana a una conciencia espiritual, universal y cósmica?

Lo primero que necesitamos es saber, conocer y comprender nuestra naturaleza espiritual, y sobre todo ser el Ser que cada uno de nosotros es.

Desde hace miles de años las escuelas espirituales han estudiado al hombre como un ser espiritual que tiene un alma y un cuerpo físico. En su estudio más detallado enumeran siete cuerpos que constituyen la naturaleza conocida del hombre. El Séptimo cuerpo es el Ser que cada uno de nosotros es.

Comprender qué es la atención es comprender qué es la conciencia y cómo aprendemos el saber y el conocimiento. Es una ley que donde está la atención está la conciencia y donde está la conciencia ahí está tú, porque tú eres tu conciencia.

Vivir por vivir es vivir en la ignorancia, vivir en atención nos da el aprendizaje. Vivir por vivir es vivir lo conocido, vivir en atención es vivir lo desconocido. Vivir por vivir es vivir en el pasado, vivir en atención es vivir el presente.

Es bueno saber y conocer pero lo más importante es darnos cuenta de nuestra realidad interior, espiritual y cósmica, y ser el Ser Divino que cada uno de nosotros es.

Lo único que distingue y hace diferentes a las personas es el estado de su conciencia. En general podemos decir que hay dos tipos de conciencia: conciencia dormida y conciencia despierta. La conciencia dormida es la conciencia humana, y la conciencia humana es materialista, rígida, limitada y finita. La conciencia despierta es la conciencia de los buscadores y estudiantes sinceros de la verdad; la conciencia despierta una conciencia espiritual y esta es dinámica, elástica, ilimitada e infinita.

Para la conciencia humana, el hombre y sus semejantes, los reinos de la naturaleza, las cosas, la misma naturaleza el Universo, todo está separado; para la conciencia espiritual, todas las personas, los reinos de la naturaleza, la misma naturaleza, el Universo y el creador están unidos y son sustentados por la misma Energía y la misma Consciencia Cósmica Universal, la Consciencia del Absoluto, La Fuente, El Todo, etc.

En realidad, la verdadera espiritualidad es un estado de conciencia, de percepción, sentimiento y sensación. La espiritualidad es un estado de ser y estar consciente. ¡El Creador Supremo Dios los Ilumine, los Guíe y los Proteja!

Los invitamos el al Curso “Espiritualidad para la Era de Luz”, este Domingo 26 de Julio 2020, 10am a 2pm. Av. Hidalgo 411A, Col. Centro, Teziutlán, Puebla. Celular y WhatsApp 2261007510. Pueden seguir leyendo en el siguiente enlace https://eradeluzmexico.blogspot.com/p/cursos-teziutlan-puebla.html ¡El Creador Supremo Dios les de Armonía, Paz, Éxito y Bienestar!

viernes, 10 de julio de 2020

Sobre Espiritualidad, Psicología y Meditación

En el principio de la experiencia humana, el hombre vivía en su estado espiritual. Con el paso del tiempo hasta la actualidad el hombre fue cayendo a la materialidad en que hoy se encuentra. En la Era de Luz, el hombre volverá a su estado espiritual; el principio es igual al final más el aprendizaje. 

Más allá del cuerpo físico, la mente y la personalidad está el Ser que cada uno de nosotros es. No somos pobres seres humanos con algo espiritual, en realidad, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana con el propósito de aprender. En realidad somos espíritus encarnados, emanados y conectados a la Fuente. Salimos del Creador y volvemos al Creador. 

¿Cómo cambiar nuestra manera de vivir de una conciencia humana a una conciencia espiritual, universal y cósmica? 

Donde está el pensamiento ahí está la atención, donde está la atención ahí está la conciencia, donde está la conciencia ahí estás tú, porque tú eres tu conciencia. 

Vivir por vivir es vivir en la ignorancia, vivir en atención nos da el aprendizaje. Vivir por vivir es vivir lo conocido, vivir en atención es vivir lo desconocido. Vivir por vivir es vivir en el pasado, vivir en atención es vivir el presente. 

Es bueno saber y conocer pero lo más importante es darnos cuenta de nuestra realidad interior, espiritual y cósmica, y ser el Ser Divino que cada uno de nosotros es. 

Meditación es mantener la concentración continua sobre un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él. Cuando la atención se mantiene firmemente y sin desviarse sobre un objeto logra identificarse con la esencia del objeto de su meditación. La meditación es la práctica por excelencia para sentir, reconocer y aceptar el Ser que cada uno de nosotros es. 

Meditar es no pensar... Cuando dejamos de pensar de manera natural empezamos a sentir... Sentir nuestra Vida... Sentir nuestra Energía... Sentir nuestra Presencia... Sentir nuestra Alma... Sentir nuestro Ser. ¡El Creador Supremo Dios los Ilumine, los guíe y los proteja siempre! 

Los invitamos el al Curso “Espiritualidad, Psicología y Meditación”, este Domingo 12 de Julio 2020, 10am a 2pm. Av. Hidalgo # 411 A, Interior 1, Col. Centro, Teziutlán, Puebla. Celular y WhatsApp 2261007510. Pueden seguir leyendo en el siguiente enlace https://eradeluzmexico.blogspot.com/p/cursos-teziutlan-puebla.html ¡El Creador Supremo Dios les de Armonía, Paz, Éxito y Bienestar!

miércoles, 11 de enero de 2017

¿Qué es Meditación?

La Meditación es la práctica por excelencia para la superación personal y espiritual. La Meditación es una práctica que nos ayuda a generar en nuestro día a día un estado de Salud, Armonía, Paz y Felicidad. La Meditación es un medio para ir de la conciencia exterior a la consciencia interior, nos conduce al conocimiento de sí mismos y a la realización interna. La Meditación es el medio para realizarnos espiritualmente.

Es necesario saber, reconocer y aceptar que no somos simples seres humanos con algo espiritual, en realidad todos somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.  Todos somos seres únicos, valiosos, dignos, creados a la imagen y semejanza del Creador, pero psicológicamente somos lo que pensamos y sentimos ser, somos lo que meditamos, nos convertimos en lo que meditamos.

Meditar es no pensar, cuando dejamos de pensar de manera natural empezamos a sentir, sentir nuestra vida, sentir nuestra energía, sentir nuestra presencia, sentir nuestro Ser, nuestro Espíritu, nuestra Divinidad, Yo Soy. Meditar es sentir a Dios en nuestro interior. Meditar es no pensar, meditar es sentir, contemplar, Ser, Yo Soy.

La Meditación favorece el flujo natural de la Vida para llenarnos de Vitalidad, Salud, Bienestar, etc. La Meditación nos ayuda a beneficiarnos de la plenitud de nuestra propia Vida, de nuestro propio Ser, Espíritu, la Presencia de Dios dentro de nosotros. De acuerdo a Patañjali la “Meditación (dhyâna) es la continua y prolongada corriente de pensamiento dirigida a un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él”.

El Primer paso de la Meditación es aquietar la mente y el cuerpo y la mejor manera de hacerlo es sintiendo la presencia de la Vida en el corazón. La Meditación empieza dirigiendo la atención en la llama de la Vida en el corazón. En el corazón se encuentra el Centro Emocional Superior a través del cual habla el Ser, Dios, Yo Soy por medio de la intuición.

La postura común para meditar en el occidente es sentado en un banco o en una silla con la columna recta. Sentarse con la columna recta cura el cuerpo de muchas dolencias físicas y mantiene una mente sana en un cuerpo sano. El equilibrio corporal depende de la postura del cuerpo, hay que aprender a sentarse y mantenerse erecto, el pecho, el cuello y la cabeza erguidos en línea recta. Cada vértebra debe ocupar su debido lugar, sin ninguna opresión de los nervios, ni obstaculizar su nutrición. Esta práctica equilibra el sistema simpático y parasimpático, y cuando la mente domina estos sistemas desaparece toda enfermedad.

Respirar es vivir, dijo un sabio hindú. Aprender a respirar es el objeto del Pranayama (Prana = Vida, Energía Vital) o ciencia de la respiración. Cuando respiramos aspiramos átomos afines a nuestros pensamientos y sentimientos. Para atraer Salud, Bienestar, Sabiduría, Luz, etc., debemos pensar y sentir en todo ello. El Prana, el Chi, el Ki o la Energía de la Vida constituyen la Energía Vital para lograr la armonía en el cuerpo vital. Las obstrucciones energéticas que se manifiestan en enfermedades orgánicas, nacen como consecuencia de la actividad psíquica humana. El uso consciente del Prana nos permite restablecer la salud.

Todas las cosas en el Universo poseen Prana en mayor o menor cantidad. El Prana se concentra en aquellos lugares en donde la naturaleza permanece inalterada. El Prana limpia los canales de comunicación con la Consciencia Superior y puede ser atraído, acumulado y dirigido con la mente, la imaginación y la palabra. Para atraer y acumular Prana, la inhalación, la retención y la exhalación debe ser rítmica y exacta y cada persona debe encontrar su propio ritmo en la respiración sin que produzca cansancio. La respiración es muy importante para lograr un buen estado de relajación y de quietud mental. Quien domina la respiración domina su mente y sus emociones.

Atención es abstracción de los sentidos. Atención es ver y escuchar sin pensar. Atención es igual a consciencia. Atención es no pensar. Atención es abstracción de los sentidos que, sujetos a la voluntad, permiten la concentración. La mente se alimenta de las impresiones que penetran por los cinco sentidos. Los sentidos son los informadores de la mente y de la consciencia. Para lograr la atención hay que cultivar el arte de ver y escuchar. Para lograr la atención hay que comprender los pensamientos, sentimientos y emociones. La Meditación sirve para purificar la mente de las creencias, de los falsos conceptos, de las programaciones y condicionamientos psicológicos, que también se llaman apariencia, ilusión, maya. La Meditación sirve para purificar los sentidos, la mente y el alma.

La Concentración consiste en fijar la atención en un punto, sea en el corazón, en el entrecejo, en el plexo solar, en el silencio, en la respiración, en la Llama de la Vida, en la Llama Trina u otros. En la concentración descartamos todo aquello que se interponga entre el meditador y el objeto al cual dirigimos la atención. Hay una diferencia entre concentrar la atención en un punto y estar simplemente atento, hay una diferencia entre atención y atención consciente.

Sócrates sugirió que con el “conócete a ti mismo” se obtiene la verdad. Aristóteles planteó el estudio de las cosas visibles para llegar a la verdad. La Ciencia de la Meditación usa los dos métodos y no hay divergencia entre ellos. La concentración armoniza la mente con la voluntad del Ser, Yo Soy. Cuando el meditador logra comprender las cosas externas que son apariencia, maya o ilusión ya puede dirigirse hacia su interior para conocerse a sí mismo. La antigua máxima “Hombre, conócete a ti mismo” es la clave para la realización del Ser. Lo invisible debe hacerse visible y el hombre debe reconocer la voz del Ser, de Dios, Yo Soy.

La Meditación sirve para aquietar las tormentas del ser personal, trascender las limitaciones de la mente humana y entrar en la Sabiduría del Ser, Dios, la Mente Universal, la Mente Suprema, la Consciencia Cósmica, la Consciencia del Creador.

El Segundo paso de la Meditación es visualizar y expandir la Llama de Luz del corazón, sentir el cuerpo envuelto en una Luz blanca y radiante y visualizar el Tubo de Luz de Protección. Durante cinco minutos reconocer y sentir intensamente tu conexión con tu Dios Interior, enfocando tu atención en tu corazón y visualizándolo como un Sol Dorado. Todos como Hijos de Dios tenemos la Luz de Dios en el corazón, la Llama Divina, la Llama de Dios, la Chispa Divina, la Llama Trina, la Presencia de Dios. Meditar en la Luz de Dios, sentir la Presencia de Dios es la mejor manera de obtener nuestra realización espiritual.

En el ambiente existen muchas energías de diferentes naturalezas y cualidades, y todas juntas conforman la atmósfera de energía en la que todos nos movemos. Dentro del mar de energías en que vivimos es necesario protegernos con un Tubo de Luz. El Tubo de Luz de Protección lo creamos con el poder de la imaginación y la visualización creadora, y con el poder de la palabra. El Tubo de Luz lo podemos expandir para la protección de nuestros seres queridos, amigos, la colonia donde vivimos, toda una ciudad, un país y toda la humanidad.

La imaginación es un don que todos tenemos y es la capacidad de darle forma a la substancia astral y dependiendo de la claridad de la imagen y la vivificación de la forma con la energía del corazón, el sentimiento y la emoción, subsistirá por más tiempo o bien se disipará. La palabra es el don que poseemos para darle forma y vida a la energía que proviene de nuestro interior. Cada palabra hablada lleva un cierto grado de substancia mental, emocional y vital. Las palabras son creadoras, cada palabra debe ser cuidadosamente pronunciada de tal manera que produzca exactamente las formas que deseamos construir. Es necesario darnos cuenta que como Hijos de Dios todos somos seres creadores con las energías que el mismo Universo provee. Con el propósito de protegernos de toda energía y vibración discordante, es necesario construir el Tubo de Luz de protección con el poder de la visualización creadora y la palabra.

El Tercer paso de la Meditación es sentir y reconocer la plenitud de la Luz, sentir la Presencia de la Luz e intensificarla en cada parte de nuestro cuerpo, en cada órgano vital, en cada célula, molécula y en cada átomo de nuestro cuerpo físico y de nuestros cuerpos sutiles o energéticos.

Cuando la mente se mantiene firmemente y sin desviarse sobre un objeto logra identificarse con la esencia del objeto de su Meditación. El Maestro Saint Germain dice: “Ahí donde está tu atención ahí estás tú. En lo que fijes tu atención en eso te conviertes.”

La continua y prolongada corriente de pensamiento dirigida a un objeto determinado hasta llegar a absorberse en él, es lo que se llama Contemplación (Dhyâna, Chan, etc.). La contemplación es la base del poder de la voluntad y a través de ella llegan todas las facultades del Ser, Dios, Yo Soy, como una corriente ininterrumpida para llegar al Samadhi o Éxtasis.

La Meditación o Contemplación ha conducido al Éxtasis a todos los yoguis y místicos de todos los tiempos. El Éxtasis o Samadhi es el objeto de toda Meditación. En el Samadhi la corriente se identifica con el Océano, el alma individual con el Alma Universal, y se reconoce su Unidad indivisible con todo lo que existe. No existen más ni pensador, ni pensado, ni pensamiento, porque los tres elementos se fusionan en la misma Unidad. No hay separación entre el meditador y lo meditado, el hombre se hace uno con lo que es. Quien logra abstraerse por completo del mundo externo y concentrarse en el Yo Soy se identifica y se convierte en la Única Realidad, Dios. Dios no está separado de nosotros, en Él vivimos, nos movemos y tenemos el Ser y es la esencial identidad de todos los Seres.

El Cuarto paso de la Meditación es sentir, reconocer, aceptar y decretar nuestra naturaleza espiritual: Yo Soy un Hijo de la Luz. Yo amo a la Luz. Yo vivo en la Luz. Yo Soy Protegido por la Luz. Yo Soy bendecido por la Luz. Después de sentir, reconocer, aceptar y decretar nuestra naturaleza divina, podemos seguir meditando en los diferentes aspectos, atributos, cualidades y virtudes de nuestro Ser, Dios, Yo Soy.

Debemos aprender el arte de identificarnos con Dios Yo Soy y sentir Yo Soy lo que Dios Es, Yo Soy Él, Él es Yo, Yo Soy lo que Yo Soy. Dios es la Realidad Única. Meditando nos sumergimos en el gran Océano de Dios y podemos obtener todo lo que Dios tiene guardado para nosotros. Nuestros pensamientos deber ser cálices donde Dios pueda colocar la verdad de sí mismo. El poder creativo del Universo que emana de la Fuente Suprema se le da al hombre para que aprenda a cambiar mediante la alquimia de la Meditación.

Todos somos seres creadores pero creamos solamente las cosas en las cuales concentramos la atención. La imaginación y visualización creadora es el poder creador que todos poseemos. Pedid con atención consciente y visualización contemplativa y todo os será dado. Recuerda que nos convertimos en aquello que meditamos, y dado que salimos de la Luz, la Luz es Suprema Perfección y Control de todas las cosas. La contemplación y adoración de la Luz obliga la Iluminación de la mente, Salud y Fortaleza en el cuerpo, Paz, Armonía y Éxito en todos los asuntos de la vida y Realización en todos los aspectos de nuestro Ser. ¡La Presencia de Dios los Ilumine, los Guíe y les de la Revelación!

jueves, 11 de agosto de 2016

¿Qué es Metafísica?

Metafísica (del latín metaphysica, y este del griego, meta, más allá y physis, naturaleza, lo físico, lo material; metaphysica, más allá de la naturaleza física) es lo que está más allá de la naturaleza o mundo físico, lo inmaterial, lo intangible; lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos, lo mental, lo espiritual, la realidad sustancial y esencial de todos los seres, entes y cosas. Metafísica es el estudio de la realidad última; la naturaleza, la constitución, la estructura, los componentes, los primeros principios, las causas primeras y las causas últimas de la realidad sustancial y esencial de todos los seres, entes y cosas, cabe decir, del Creador, del Universo, y del Hombre.

Metafísica es el estudio del Ser en tanto que Ser (Ontología) y el estudio del Ser como Ser Supremo y Principio de todos los seres (Teología). La Gnoseología estudia el conocimiento del Ser y del Ser Supremo, Dios. La Gnoseología es el conocimiento del sí mismo, del Ser, y en consecuencia del Ser Primero, Dios, Principio de todo Ser. La Metafísica es el estudio del Ser y de Dios y el conocimiento del Ser y de Dios. La Metafísica también estudia el origen, la naturaleza y la estructura del universo como un todo (Cosmología), su sentido y finalidad, así como el sentido y la finalidad última de todo Ser (Teleología).

Aunque la palabra metafísica fue creada por Andrónico de Rodas en el Siglo I a.C. la Metafísica es tan antigua como el hombre mismo y surge cuando el hombre se da cuenta que la realidad no es lo que nos ofrece los sentidos físicos, sino lo que está más allá de la percepción de los sentidos. A través de la historia hemos tenido grandes metafísicos como Heráclito, Pitágoras, Parménides, Sócrates, Platón, Aristóteles, Lao Tse, Confucio, Buda, el Gran Maestro Jesús el Cristo y muchos más; y podemos afirmar que han sido los guías, directa o indirectamente, de muchos pueblos y culturas. En la actualidad tenemos las enseñanzas metafísicas de los Maestros Ascendidos que forman parte de la Jerarquía Espiritual de nuestro planeta Tierra. En la Grecia antigua, la Metafísica o Filosofía Primera constituía el saber más elevado al cual un ser de esa época podía llegar, pues estudiaba aquellas últimas cuestiones trascendentales que nos preguntamos de la vida, del Ser y de Dios.

La Metafísica estudia las Causas Primeras y los fines como causa última de la realidad. La Metafísica estudia la Causa Primera, la Causa Suprema, el Ser Primero, Dios, el Motor Inmóvil generador de la Vida, de la Luz, del Amor, de la Energía, de la Consciencia, por eso la Metafísica fue llamada Filosofía Primera. Dios es el Ser Primero y Principio de todos los seres, Dios contiene todo lo que es, en Dios somos y en Dios existimos. La Metafísica es la madre de todas las ciencias, filosofías, religiones y corrientes de pensamiento; Metafísica es Conocimiento Superior, Sabiduría Divina. Todo es dentro de Dios y nada existe fuera del Creador.

La Metafísica estudia el Ser en tanto que Ser, sus principios y sus causas, sus atributos y la finalidad última de todo Ser. El Ser está presente en todos los seres, entes y cosas, y todos los seres, entes y cosas tienen en común el Ser. El Ser es la característica más general que comparten los seres, entes y cosas y es lo que a su vez los distingue. La esencia es aquello que es el Ser antes de Ser, la esencia es el origen del Ser, la esencia es Dios, el Ser Supremo que es el origen de todo Ser y todos los seres. Todo lo que existe primero es, después existe. La sustancia es aquello que existe en sí mismo, la sustancia es inmutable, la Sustancia Primera es Dios. El Ser es ilimitado, infinito, inmutable, eterno. El Ser es Espíritu, el Ser es Consciencia, Consciencia de Ser.

El Ser es y el no ser no es. El Ser es y no se puede decir que algo sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido, no se puede afirmar y negar a la vez. Todo es, el no ser no existe, el no ser es la negación del Ser y, en todo caso, en el no ser está el Ser. Cuando el Ser se identifica a sí mismo, surge la autoafirmación de Ser, Yo Soy. Yo Soy es la primera expresión de Ser del Ser. La razón de ser del Ser es el propio Ser, el Ser Supremo, Dios. Dado que el Ser está presente en todos los seres, entes y cosas, la Metafísica estudia la unicidad de todos los seres, entes y cosas, la unión fraternal entre todos los seres humanos y la convivencia armónica con la naturaleza.

La Metafísica estudia la Verdad en el sentido de todo lo que es y todo lo que existe, tanto en el mundo espiritual como en el mundo material. La Verdad está más allá del mundo material, del mundo de las formas y no se puede llegar al verdadero conocimiento a través de los cinco sentidos sino a través de la intuición. En la actualidad la Ciencia está comprobando los postulados metafísicos que la Sabiduría Divina ha sustentado desde hace milenios. Actualmente la Ciencia ha penetrado el terreno de la Metafísica y hoy, la Metafísica y la Ciencia hablan de la misma realidad cada una en su propio lenguaje. Metafísicamente podemos afirmar que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Hoy la Ciencia dice que somos seres multidimensionales que existimos en un multi-universo de infinitas posibilidades. Estas declaraciones que son incomprensibles para la mente y el intelecto humanos, son de fácil comprensión para la consciencia.

La Metafísica es el estudio de lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos, lo que está más allá de la materia, lo inmaterial, lo intangible, la realidad esencial, la realidad sustancial, lo espiritual, lo mental, lo energético. Estudiar lo que está más allá de la percepción de los sentidos físicos solo se puede lograr a través de la intuición y la consciencia. Consciencia es igual a atención y atención es no pensar. Cuando dejamos de pensar de manera natural surge la intuición que es comprender algo de manera inmediata sin intervención de la razón. La Metafísica estudia el Ser, Dios, el Ser Supremo, la Fuente, la consciencia, la esencia, el alma, la mente, los principios universales, la sustancia, la forma, las cosas, la materia, el mundo, la causalidad, la existencia, el tiempo, el espacio, la libertad, el bien y el mal, etc.

La Metafísica nos ayuda a comprender qué somos, quienes somos, cuál es nuestro origen, por qué vivimos, para qué vivimos, de donde vinimos, qué es la vida, cuál es el propósito de la vida, qué principios rigen la vida, como podemos superarnos, hacia donde nos dirigimos, cuál es nuestro fin y sobre todo nos enseña a vivir plenamente la vida, vivir el presente, vivir el momento, el aquí y el ahora y así conquistar la armonía, el equilibrio, la paz y la felicidad. La Metafísica nos ayuda a conocernos de una manera integral, en todos los aspectos y dimensiones de nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, y sobre todo nos permite conocernos más allá del cuerpo físico, de la mente y la personalidad para comprender nuestro Ser, Espíritu, Dios, como la Fuente de nuestra Vida, Consciencia e Inteligencia.

La Metafísica nos enseña que somos seres espirituales tomando una experiencia humana. Todos somos seres únicos, valiosos, dignos y todos tenemos el Ser, la Presencia de Dios. Todos estamos dotados de grandiosas facultades creadoras y tenemos un fin trascendente, superior, cósmico y eterno. La vida es una escuela y todos estamos aquí con el propósito de aprender, conocernos a sí mismos y realizarnos en todos los aspectos de la vida y de nuestro Ser. La Metafísica nos enseña a vivir el presente, aprender de nuestro pasado y construir el futuro que deseamos vivir. Todos somos seres creadores, la casualidad no existe, nosotros creamos nuestra realidad con lo que pensamos, sentimos y hablamos. Todos los pensamientos o ideas que generamos en nuestra mente se forman con la Energía o Sustancia Divina Universal, que proviene de la Fuente de la Vida, la cual entra a nuestro campo mental y la mente crea las formas pensamiento, y con el corazón le imprimimos un sentimiento positivo o negativo y, dichas formas pensamiento más tarde se materializarán en nuestras vidas como hecho normales del día a día.

La Metafísica nos ayuda a comprender nuestra mente, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, los deseos, las creencias, los valores, las programaciones y condicionamientos; lo que nos motiva para realizarnos y también lo que nos limita para superarnos. La Metafísica nos ayuda a conocernos, comprendernos y aceptarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean, nuestros seres queridos y todas las personas con quienes nos relacionamos; la Metafísica nos enseña a amarnos a sí mismos y a amar a los demás, perdonarnos y perdonar.

La Metafísica es un estilo de vida y nos enseña a vivir de momento en momento. Si queremos un futuro mejor es necesario cambiar nuestra manera de pensar, de sentir y de hablar. Es necesario tomar consciencia de nuestros estados mentales y emocionales para poder cambiar nuestra vida. Es necesario aprender a pensar que es no pensar para escuchar la voz de nuestro Ser, Espíritu, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia. La Metafísica es un estudio práctico y sabemos que la práctica nos lleva a la Maestría. El estudio consciente, la reflexión, la observación, la introspección, la práctica de la meditación, la concentración, la visualización, la contemplación, los decretos y afirmaciones, la atención consciente, el arte de ver, el arte de escuchar, el arte de sentir son algunas prácticas para superarnos, comprender la realidad y llegar a la verdad que nos dará la libertad, libertad interior, libertad de Ser.

La Metafísica nos ayuda a conocernos a sí mismos, a tener el dominio de nosotros mismos y del mundo exterior, y a tener la apertura de consciencia que necesitamos para comprender la verdad y nos da los conocimientos y prácticas para modificar nuestro alrededor positivamente. La Metafísica nos ayuda a equilibrar nuestra vida, lograr el bienestar y calidad de vida, aprender de momento en momento, superarnos espiritualmente y tomar consciencia de nuestro Ser, Espíritu, Esencia, Dios, Yo Soy. Ser, pensar y sentir positivamente nos permite vivir una vida sana, tener una mente lúcida y creativa, ponernos objetivos y emprender proyectos, tomar decisiones correctas, resolver de manera eficaz los problemas y los conflictos, sentir gratitud por la vida, amar a Dios sobre todas las cosas, bendecir a nuestro hermano el hombre y a toda la Creación.

La Metafísica busca el despertar de la consciencia del hombre a su realidad de ser, a su realidad interior, espiritual, energética, multidimensional y cósmica; la Metafísica estudia la naturaleza divina del Ser y la Presencia Divina en el Ser, enseña los aspectos y atributos del Ser Supremo, Dios, y practica el reconocimiento y aceptación de la Presencia de Dios dentro de todos y en todas las cosas. ¡La Presencia Omnipresente de Dios los Ilumine, los Guíe y los Proteja!

sábado, 16 de julio de 2016

Ley del Perdón

Existe un principio universal que dice: “El amor todo lo salva”. Ninguna creación del Dios Amor de todas las religiones está destinada al castigo, la enfermedad, la muerte o accidente. Sólo el ser humano en su ignorancia ha creado el caos, la desarmonía y el sufrimiento en este mundo. En la mente de Dios estamos destinados a ser luz entre las estrellas. El Plan Divino para todos es lograr la realización de nuestra naturaleza espiritual y aprender a usar conscientemente la energía a través del dominio de nuestras facultades creadoras. Si queremos una verdadera superación personal o espiritual es necesario perdonarnos a sí mismos y a los demás, porque nadie puede perdonar a un semejante si no se ha perdonado antes a sí mismo.

El perdón es un acto de amor que rompe las cadenas que nos atan y que creamos en el pasado por los resentimientos, remordimientos, sentimientos de inferioridad, culpas, críticas y otros, y que hemos acumulado a través de nuestra vida presente y vidas pasadas. El perdón corta la atadura del resentimiento de quien hizo el daño como el rencor de quien lo recibió.

Cuando nos perdonamos nos estamos amando a sí mismos. El perdón es el poder curativo del amor. Hay que perdonarnos por haber aceptado ofensas, molestias, enfermedades, castigos, golpes, insultos y sufrimientos. Perdonar es eliminar toda la sensación de amargura, de rencor o de venganza y dejar de pensar en la forma que más nos lastima. Es importante darnos cuenta que el castigo divino no existe porque Dios es Amor y Misericordia, el ser humano debe comprender que hay Leyes que rigen la Creación y la Vida, y debe aprender a vivir en armonía con ellas. Dios no juzga a nadie, las personas por sus creencias son las que se juzgan a sí mismas y son las que deben perdonarse a sí mismas para poder perdonar a sus semejantes.

En cada latido del corazón todos los seres humanos recibimos la Energía Divina de la Vida en su estado de pureza y perfección, y de acuerdo a lo que pensamos, sentimos y hablamos le imprimimos una cualificación, desafortunadamente si a la Energía Divina le imprimimos una cualificación negativa, por Ley de Atracción y por Ley de Causa y Efecto atraeremos a nuestra vida la cualidad que le hayamos impreso.

Cuando comprendemos que la energía que generamos se nos regresa encontramos muy buenas razones para perdonar: vamos a perdonar por beneficio propio, porque se me regresa, porque necesito cambiar mi vida, porque debo armonizarme a mí mismo, porque merezco liberarme de toda culpa, porque necesito rodearme de energía positiva, porque ya no puedo dañarme a mí mismo y porque los demás seres humanos son también Creación Divina.

Perdonar a un delincuente no significa estar de acuerdo con él, sino que lo hacemos por compasión. Por supuesto, no debemos permitir imposiciones o malos tratos, debemos librar nuestras propias batallas con Amor, Sabiduría, Justicia y buena Voluntad. Acostumbremos mirar a las personas al entrecejo y decirles mentalmente: “Yo te amo, Yo te bendigo, Yo te perdono”.

Hacer un llamado a la Ley del Perdón es cumplir con el Edicto Divino por medio del cual un individuo puede obtener la remisión de sus propias transgresiones personales a la Ley de la Vida. La aplicación de la Ley del Perdón purifica el alma de todos los errores como preparación para su completa unión a Dios, Yo Soy.

La Era de Acuario es una Era de Luz, es la Era de la Libertad, la Era del Séptimo Rayo y hoy podemos invocar a la Ley del Perdón por los errores cometidos en nuestra vida presente y vidas pasadas. Todo lo que vivimos es producto de nuestra forma de pensar, de sentir, de hablar y de actuar. En vez de quejarnos de las cosas que experimentamos en el día a día, recordemos que estamos viviendo los efectos de las causas que creamos en el pasado; la Ley de Causa y Efecto tiene como propósito enseñarnos lo que debemos aprender en la escuela de la vida y así poder evolucionar, avanzar, superarnos, progresar.

Si invocamos la Ley del Perdón podemos consumir todas las creaciones negativas del pasado con la Llama Violeta. La Llama Violeta es la Llama de la Misericordia y la Compasión, la Purificación y la Transmutación y con ella podemos transmutar todos los errores pasados y presentes que muchas personas entienden como Karma o pecado. La Llama Violeta es la Llama de Acuario. El uso de la Llama Violeta disuelve y transmuta la energía mal cualificada y cuando su uso es acompañado con el verdadero deseo de perdonar actúa como por arte de magia. La Llama Violeta es una actividad del Amor. La Llama Violeta es la Presencia de Dios Purificando.

Cada vez que nos damos cuenta de un error debemos invocar la Ley del Perdón y pedir Fuerza y Sabiduría para no repetir el error una segunda vez. Dios, todo Amor, tiene una infinita paciencia y no le importa el número de nuestros errores. Si Dios en su infinito poder no nos condena ni culpa, ¿qué trae dolor y aflicción a nuestras vidas? Si aún desobedientes somos perdonados por el Padre, ¿qué nos atribuye la decisión de perdonar o no a un hermano? Recordemos que seremos perdonados así como perdonemos.

Todos sin excepción hemos cometido errores, por esta razón se debe invocar la Ley del Perdón, ya que si se está sintiendo crítica, condenación u odio jamás podremos prosperar. Aquel dicho antiguo: A menos que tu perdones, ¿cómo esperas ser perdonado?, es una de las leyes más incomprendidas. Ponte con determinación a ordenar tu casa. Si fueras a hospedar un huésped distinguido, sin duda pasarías días trabajando con ahínco, puliendo y preparando todo para recibirlo. ¡Cuánto más importante es el preparar sus consciencias y corazones para que la Presencia de Dios Yo Soy pueda manifestarse plenamente, haciendo resplandecer el Fuego Sagrado Violeta purificando conciencias y corazones!

Cuando trabajamos con la Ley del Perdón primero debemos invocar a la Presencia de Dios Yo Soy, y luego a uno o más de los Seres de Luz del Séptimo Rayo, el cual es el Rayo de la Misericordia y del Perdón, y pedir la transmutación de todos los errores conocidos o desconocidos hacia la Perfección Divina.

Estos son algunos decretos de la Ley del Perdón y la Llama Violeta que podemos hacer para obtener nuestra libertad y felicidad:

"Yo Soy la Ley del Perdón y la Llama Violeta Transmutadora en acción en mi ahora. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo Soy la Ley del Perdón y la Llama Violeta Transmutadora de todos mis errores pasados y presentes, su causa y su efecto. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo soy la Ley del Perdón y la Llama Violenta Trasmutadora de toda acción no armoniosa y toda creación humana, desde ahora hacia atrás al momento de mi individualización. Gracias Padre porque ya está hecho.”

“Yo Soy la Presencia de Dios, que mantiene el Fuego Violeta, ardiendo en todo mi Ser y en todo mi mundo y me mantiene sellado en un Pilar de Fuego Violeta, que transmuta al instante toda creación humana, en mí y alrededor mío. Gracias Padre porque ya está hecho.”

¡¡¡Que la Presencia de Dios te Ilumine, te Guie y te Proteja!!!

martes, 12 de julio de 2016

¿Qué es Kabbalah?

La Kabbalah (kabala, Kabalah, kabbalah, Cabala, Cabbala, Cabbalah, Qabbalah) es el conocimiento místico, esotérico y metafísico del pueblo hebreo, pero en la actualidad, en la Nueva Era de Luz, en la Era de la Ciencia y la Tecnología, en la Era del Saber y del Ser, la Kabbalah la podemos comprender como un sistema de conocimiento preciso y exacto que nos enseña el lugar que ocupamos en la Creación, nuestra naturaleza multidimensional y el camino que debemos seguir para superarnos en la vida y reintegrarnos al Creador, Ain Soph, Dios, la Fuente, Aquello.

La palabra Kabbalah viene del verbo hebreo “qabbel” y significa en sí misma “recibir” o “revelación”. De acuerdo a la sabiduría de la Kabbalah la realidad consiste en la existencia latente de dos fuerzas o cualidades: el deseo ardiente del hombre de recibir los secretos de la Divinidad y el deseo del Creador de entregarle al hombre la Sabiduría.

El origen de la Kabbalah se pierde en la noche de los tiempos y se afirma que fue revelada por Metatron o Enoch a Adan, Noé, Abraham y Moisés, y éstos, como en todas las tradiciones, la transmitieron oralmente a sus descendientes de generación en generación, llegando a significar la palabra Kabbalah, tradición.

Moisés, el Gran Vidente del Sinaí e iniciado en los misterios egipcios, escribió el Pentateuco. Entre la diversidad de la literatura kabbalistica, el Sepher Yetzirah o Libro de la Formación explica la creación de todos los seres y de todas las cosas, y trata de los 32 caminos de la sabiduría y de las 50 puertas de la inteligencia. El Sepher Ha-Zohar o Libro de los Esplendores, describe el “Carro Celeste” o Merkabah y trata de “Las Diez Sephiroth” y sus atributos, de los cuatro mundos, del bien y del mal, del alma humana y de la salvación final, etc. El “Libro de la Revelación” es un  libro kabbalistico.
                                                                         
La Kabbalah estudia la naturaleza y los atributos del Creador; estudia la creación, el desarrollo y la evolución del Hombre y del Universo. Para la Kabbalah, el Absoluto Manifestado, Ain Soph, en su esencia es incognoscible pero se le puede conocer a través de sus Emanaciones o Sephiroth. El estudio de la Kabbalah se centra básicamente en el estudio del Árbol de la Vida. La Kabbalah nos revela la Sabiduría Universal y las llaves para comprender los principios, los secretos y misterios del Universo, del Hombre y del Creador.

El conocimiento metafísico de la Kabbalah nos responde por qué vivimos, quiénes somos, de dónde vinimos, hacia dónde vamos, cuál es el propósito de la vida y hacia donde nos dirigimos después de la muerte. La Enseñanza de la Kabbalah nos permite conocer y comprender el mundo espiritual o planos superiores de consciencia y desarrollar la intuición o sexto sentido para entrar en nuestro universo interior y recibir la Sabiduría Divina.

La Kabbalah nos enseña que el hombre, creado a la imagen y semejanza del Creador, es un espíritu encarnado tomando una experiencia humana; el caos, sufrimiento y dolor en que vive en este momento es consecuencia de la ignorancia de sí mismo, ignorancia de su realidad espiritual multidimensional y de las Leyes que rigen la Vida y el Universo. Cuando el hombre acepte que tiene la Presencia de Dios en su interior, cuando el hombre acepte que Dios vive y palpita en su corazón, cuando el hombre acepte que Dios vive en él y que él vive dentro del Creador, en ese momento logrará la revelación plena y total de la Sabiduría Divina. ¡El Creador Supremo Dios los Guíe, los Proteja y les de la Revelación!

miércoles, 27 de agosto de 2014

Consciencia para la Nueva Era

CONSCIENCIA PARA LA NUEVA ERA

¡Queridos Amigos y Amigas, Hermanas y Hermanos, les mando un abrazo fraterno, deseándoles armonía, paz y felicidad en sus vidas, mentes y corazones! En este momento, agosto de 2014, quiero invitarlos a reflexionar sobre nuestras vidas y los tiempos que vivimos. Es necesario saber y comprender que estamos viviendo tiempos maravillosos en donde todos los progresos del hombre en todos los campos de actividad: Ciencia, Tecnología, Arte, etc., están favoreciendo el despertar de nuestras consciencias. Pero estos avances no son producto de la casualidad, sino que son causados por las Energías Cósmicas que todos los días estamos recibiendo del Centro de la Creación. Todos sabemos que estamos en el Tercer Milenio y para todas las grandes culturas que han perdurado hasta la actualidad: Incas, Egipcios, Hindúes, Mayas, Aztecas, etc., estamos iniciando un Nuevo Ciclo de evolución para la humanidad. Estas Energías Cósmicas de la Nueva Era están provocando grandes cambios y transformaciones a nivel individual, planetario y cósmico que todos nosotros necesitamos comprender para armonizarnos con ellas, para que seamos beneficiados y así se realice el Plan Superior.

Para beneficiarnos de la Nueva Era necesitamos despertar y crear una Nueva Consciencia, una Consciencia Universal, una Consciencia Cósmica. Ante todo es necesario saber, reconocer y aceptar que todos los seres humanos, sin importar el color, la nacionalidad, el estatus académico o social, somos seres valiosos, dignos, únicos e importantes en la Creación, y siendo poseedores de grandiosas facultades, tenemos un fin trascendente, superior, cósmico y eterno, es por eso que todos merecemos la superación en todos los aspectos de nuestra vida y de nuestro ser. Es necesario darnos cuenta que somos más que un cuerpo físico. Desde hace miles de años, en las escuelas espirituales siempre se habló de los cuerpos internos que todos poseemos. Actualmente la propia ciencia afirma que somos seres multidimensionales que existimos en un Universo Consciente de infinitas posibilidades. Es necesario que nosotros nos conozcamos más allá de nuestro cuerpo físico, más allá de nuestros sentidos, más allá de nuestra mente, más allá de la personalidad y reconocer y aceptar nuestra realidad interior, nuestra esencia espiritual que está más allá de lo físico. El cuerpo físico, como el mundo material, es la expresión más densa de la Creación.

El cuerpo físico en sí mismo es único, valioso, perfecto, tiene inteligencia y consciencia y es el templo de nuestro Ser, del Espíritu. Y como seres multidimensionales que somos, necesitamos  conocer y comprender nuestros cuerpos internos, es decir, el Cuerpo Vital, Astral, Mental, Causal, Budhico y sobre todo el Séptimo Cuerpo del Espíritu, el Intimo, el Ser, Atman, Yo Soy la Mágica Presencia. Para realizarnos interiormente es necesario reconocer, aceptar y amar a la Mágica Presencia Yo Soy en nuestro interior.

Es necesario darnos cuenta que después de los miles de años de su existencia, el hombre todavía no ha llegado a la comprensión de sí mismo, de su Vida, de su Ser, del Universo y del Creador. Hoy, con el despertar de nuestra consciencia, todos tenemos la oportunidad de conocer y comprender los principios de la Vida, del Universo y de nuestro Ser, la Causa Suprema, el Creador Supremo. Todas las grandes culturas sabían que el hombre y el Universo no son producto del acaso, sino que tienen una Causa Suprema, una Causa Espiritual. Los científicos afirman que el Universo fue creado por una Fuerza Universal, algunas filosofías y religiones dicen que fue creado por Dios, pero todos están de acuerdo en que fuimos creados por algo evidentemente Superior.

En el Universo no existe la casualidad, el acaso, el azar, el destino, etc., porque todo efecto tiene una causa y toda causa tiene un efecto. Es necesario darnos cuenta que lo que vivimos día a día son efectos cuyas causas están en nuestra mente y corazón, porque nosotros creamos y atraemos de acuerdo a lo que pensamos y sentimos. La vida actual del ser humano está llena de conflictos cuya causa es la ignorancia de los principios que rigen su vida, pero sobre todo el desconocimiento de sí mismo, de su esencia espiritual, de su Ser, de su Espíritu. Estos conflictos individuales son la causa de los conflictos sociales, porque la sociedad es un reflejo del individuo. Las revoluciones armadas nunca podrán crear una sociedad mejor, porque ella solo se puede crear con individuos conscientes de si mismos, física, emocional, mental y espiritualmente.

Para alcanzar la armonía, la paz y la felicidad que todos buscamos es necesario despertar nuestra consciencia, conocernos a nosotros mismos y comprender el mundo en que vivimos que es la gran escuela de la vida. Es necesario aprender a vivir, es necesario aprender a amar, Ser. Es necesario dejar de vivir por vivir e interesarnos por el conocimiento de nosotros mismos, reconocer y aceptar nuestra realidad interior para alcanzar la realización de nuestro Ser. Es necesario aprender a amar, amarnos a nosotros mismos y a nuestros semejantes como a sí mismos, porque el amor es la base de la vida, el Amor sustenta la Creación. Todos los grandes maestros espirituales nos han entregado la Enseñanza del Amor que hasta hoy pocos han comprendido.

Realmente estamos en una Nueva Era, en un Nuevo Ciclo de aprendizaje para la humanidad donde todos tenemos la oportunidad de realizarnos, material y espiritualmente, pero es necesario despertar y crear una nueva consciencia, una Consciencia para la Nueva Era, para el Tercer Milenio, para el Nuevo Mundo, para la Nueva Tierra, para la Edad de Oro. Hoy todo avanza rápidamente, hoy todo está cambiando y nosotros estamos siendo testigos de esos grandes cambios y transformaciones. En los últimos 100 años, la ciencia avanzó lo que no logró en milenios. Solo en los años 90`s recibimos las tecnologías del celular y la internet que en lo particular solo comencé a usar en el año 2002. Nosotros debemos estar abiertos a los cambios de los tiempos modernos y no podemos aferrarnos al pasado porque la vida solo se vive intensamente es el presente, estamos viviendo en una Nueva Era que reclama de todos una Nueva Conciencia. Hoy nosotros necesitamos cultivar nuestra consciencia y comprender que hoy todo lo que pensamos y sentimos, todo lo que hablamos, todo lo que deseamos, lo atraemos rápidamente a nuestras vidas.

Y como todo lo externo es un reflejo de lo interno, los cambios más grandes pero menos perceptibles se están dando en nuestra consciencia, de manera que hoy podemos comprender aspectos de la vida y del espíritu que hace 10 o 20 años era casi imposible. Ese deseo de saber y ese impulso de ser que nos está llevando a la búsqueda de sí mismos es causado por las mismas Energías de la Nueva Era y así estamos despertando a nuestra realidad interior, a nuestra realidad cósmica. Es por eso que hoy muchos nos preguntamos, ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿para qué estoy aquí?, ¿hacia dónde voy? En realidad todos nos hemos hecho las mismas preguntas en algún momento de nuestras vidas, pero siempre las dejamos pasar porque estábamos ocupados en el trabajo, en el negocio, en la profesión, en la familia, en los problemas, etc.

Hoy nosotros debemos de reconocer y aceptar que en verdad somos seres únicos, dignos, valiosos e importantes en la Creación. Todos los textos sagrados nos dicen que el hombre fue creado a la imagen y semejanza de su Creador. Y si Dios es Espíritu, el hombre es un Ser Espiritual. Nosotros debemos saber, reconocer y aceptar que somos Espíritus encarnados que venimos de las estrellas por nuestra libre elección para tomar una experiencia humana con el propósito de experimentar la dualidad y la separación y aprender en la escuela de la vida, y así, tomando consciencia del bien y del mal, elevarnos espiritualmente hasta convertirnos en Maestros Ascendidos con consciencia de la Presencia de nuestro Creador, Dios, en nuestro interior.

Y así como el joven sale de su casa para estudiar y vivir experiencias que lo harán madurar y crecer, de igual forma todos salimos por nuestro libre albedrío de la casa del Padre y traemos todo lo necesario física, emocional, mental y espiritualmente para aprender en la escuela de la vida. Y de la misma forma que un hijo regresa a su casa después de haber terminado su jornada, de igual forma todos regresamos a la casa del Padre, a Dios, al Creador, con la Sabiduría de la experiencia. Salimos de la casa del Padre y a ella debemos regresar, salimos del Creador y a Él debemos volver. Cada vida recibimos el llamado del Padre, mas el ser humano fascinado por el mundo y esclavo de la materialidad no ha escuchado el llamado de su Creador y por eso se da la reencarnación o las vidas sucesivas cuyo único propósito es dar al alma la oportunidad de despertar y emprender el retorno a casa. Hoy debemos aprender a escuchar la voz de nuestro Ser y no solo escuchar la voz de la personalidad.

Al comienzo de la experiencia humana el hombre vivía en comunión con su Divinidad y amaba a Dios sobre todas las cosas, cuando enfocó su atención en la satisfacción de los sentidos físicos, se olvidó de su Divinidad y conoció la experiencia del sufrimiento y del dolor que perdura hasta hoy, felizmente la experiencia de la dualidad ha concluido y estamos iniciando la experiencia de la unificación con nuestro Dios Interior, Yo Soy la Mágica Presencia. En realidad la separación es solo una idea porque todos tenemos eternamente la presencia del Creador en nuestro interior, en nuestro corazón, en cada órgano vital, en cada célula, molécula y átomo. En verdad somos Seres Divinales, cuyo objetivo es religarnos a nuestro Creador, al Padre, Dios, Yo soy la Mágica Presencia.

Hoy debemos de atrevernos a reconocer, aceptar y afirmar: ¡Yo Soy lo que el Creador es, Dios vive en mí y yo en Él, Yo Soy la Mágica Presencia gobernando mi mundo, mi mente y mi Ser! ¡Dios, Yo Soy la Mágica presencia vive y palpita en nuestro corazón! Dios no se ve, pero se siente. El conocimiento de sí mismo es el más grande de todos los conocimientos, el conocimiento de sí mismo es Luz. ¡Estamos en una Nueva Era y la oscuridad de la ignorancia será iluminada por la Luz de la Consciencia, por la Luz del Ser, del Espíritu, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia!

Amigos y Amigas, Hermanas y Hermanos, necesitamos comprender y practicar el Conocimiento Espiritual porque la teoría sin la práctica enriquece el intelecto pero no expande la consciencia, el Saber sin el Ser nos vuelve intelectuales pero nos aleja de la Sabiduría. La práctica nos lleva a la Maestría. Practicando el Conocimiento Espiritual nos convertimos en Maestros, Maestros de nosotros mismos. Maestro es aquel que sigue la voz de su corazón, la voz de su Ser, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia. Necesitamos despertar y expandir nuestra consciencia a través del estudio del Conocimiento Espiritual, la reflexión, la meditación, la concentración, la visualización, los decretos y afirmaciones, cultivar el arte de ver, el arte de escuchar, la atención, la observación, etc. Necesitamos estudiar la esencia de la Filosofía, Psicología, Ciencia, Arte, Mística, Teología, Antropología, Cosmología, etc. Necesitamos hacer de la Espiritualidad un estilo de vida y vivirla de instante en instante.

En realidad la Espiritualidad es práctica porque nosotros tenemos que aprender a vivir en un estado de atención para conocernos y superarnos interiormente. Solamente viviendo en un estado de atención podemos darnos cuenta de todo lo que sucede en nuestro mundo interior y hacer los ajustes y correcciones necesarias. Atención es igual a consciencia. Debemos darnos cuenta que nosotros somos los que creamos nuestra vida con lo que pensamos, sentimos, hablamos y hacemos cada momento. No podemos seguir pensando en el castigo divino o en la mala voluntad del vecino. No podemos seguir sintiéndonos victimas del sistema o los culpables de nuestras desgracias y menos aún condenarnos a nosotros mismos. Nuestra vida presente es el resultado de lo que hemos pensado, sentido, hablado y hecho en el pasado. La pobreza y la riqueza, la salud y la enfermedad, la felicidad, el sufrimiento y el dolor, las angustias y preocupaciones son estados de consciencia que nosotros hemos creado en nuestras vidas. En verdad todos merecemos lo mejor de la vida: abundancia, salud, sabiduría, prosperidad, armonía, éxito, paz, felicidad, etc. Si queremos un futuro mejor es necesario cambiar nuestra manera de pensar, de sentir y de hablar.

Hoy nosotros tenemos que saber, reconocer y aceptar que todos somos seres únicos, dignos, valiosos e importantes y que todos merecemos la Abundancia, la Riqueza y la Prosperidad. Cada uno de nosotros somos los que hemos creamos y atraído la Riqueza o la pobreza a nuestras vidas. Es importante saber y comprender que la verdadera espiritualidad no es pobreza, así como tener muchas cosas no significa ser espiritual. Hay personas tienen todas las riquezas del mundo pero nunca están satisfechas, otras personas son muy espirituales pero carecen de lo necesario para vivir. Nosotros no podemos rechazar la riqueza, es necesario comprender que tan importante es el Espíritu como el cuerpo físico, el Espíritu necesita del cuerpo físico como vehículo de expresión en el mundo tridimensional y el cuerpo físico necesita del Espíritu para su elevación espiritual. Es verdad que al final de nuestra jornada en la tierra lo único que debe brillar es la Luz de nuestra Consciencia y debemos renunciar a las cosas materiales, pero mientras vivamos en este sistema de cosas no podemos rechazar el dinero porque sin dinero no podríamos sobrevivir dentro del sistema. Nosotros tenemos que comprender que uno de los requisitos de la elevación espiritual es aprender a crear abundancia haciendo uso consciente de nuestras facultades creadoras, y aprender a crear es uno de los propósitos por el cual estamos viviendo esta experiencia humana.

Todos nosotros merecemos disfrutar de todas las riquezas que nos ofrece el Universo mas no podemos crear apegos, debemos de comprender que así como cuando viajamos de turismo solo llevamos lo necesario, todos nosotros estamos de paso en este hermoso Planeta Tierra. Debemos comprender que la realización material también es importante, porque el que tiene medios económicos tiene tiempo para cultivar el Espíritu, pero quien no cuenta con lo necesario para vivir se ve en la necesidad de buscar primero la sobrevivencia. Necesitamos crear una consciencia de abundancia, de riqueza y de prosperidad. Es mentira que ser pobre es ser espiritual o que la espiritualidad es pobreza material. Los grandes guías espirituales vivieron en la abundancia.

Nosotros debemos comprender que como seres espirituales y divinales, creados a la imagen y semejanza de nuestro Creador, como hijos del Creador Supremo que es el dueño de todas las riquezas del Universo, merecemos vivir en la Abundancia, Riqueza y Prosperidad. La limitación en que vive la humanidad es producto de que ella vive separada de su Creador, es por eso que para que nosotros podamos disfrutar de la Abundancia Ilimitada es necesario reconocer y aceptar la Presencia de Dios Yo Soy en nuestro interior, porque Dios es la Inteligencia Proveedora en el Universo. Dios, Yo Soy la Mágica Presencia vive eternamente en la Abundancia, Opulencia y Prosperidad. Los Maestros Ascendidos tienen el poder de la precipitación porque tienen consciencia de Dios, Yo Soy la Mágica Presencia, y hacen la voluntad del Padre.

Nosotros, para vivir siempre en la Abundancia Ilimitada hay que aprender a Dar y hay que aprender a Recibir, porque el Dar y el Recibir sustenta el equilibrio de la Abundancia del Universo. Es bueno saber que el que da tiene derecho a recibir, y el que más da, más recibe, pero aquel que no aprende a dar aún lo poco que tiene le es quitado. En realidad tenemos que aprender a dar con la misma alegría que recibimos. Cada quien da lo que tiene, y el que tiene mucha Luz tiene el deber de dar Luz a los que no la tienen. Y aquellos que aún no tienen la Luz deben ser humildes para recibirla, porque Dios da la Luz a los humildes. Hoy nosotros debemos tomar consciencia de la Ley de Dar y Recibir porque ella sustenta el equilibrio del universo. El Servicio Consciente es una Ley para todos los seres despiertos. Hoy más que nunca debemos dar, y la humanidad debe dejarse ayudar abriendo su mente y su corazón. Lo más importante en este momento es que la humanidad reconozca y acepte la Presencia de Dios, Yo Soy la Mágica Presencia en su corazón, porque Dios vive y palpita en el corazón del hombre.

Realmente es necesario vivir en un estado de atención para poder cambiar interiormente, lo exterior es un reflejo de lo interior. Es necesario tomar consciencia de nuestros estados mentales y emocionales para poder cambiar nuestra vida, porque nosotros atraemos de acuerdo a lo que pensamos y sentimos. Es necesario tomar consciencia de las programaciones psicológicas que hemos recibido a lo largo de nuestra vida y construir una consciencia diferente para crear y vivir una nueva realidad. Es necesario aprender a pensar, es necesario aprender la forma más elevada de pensar que es no pensar para escuchar la voz de nuestro Ser, y dejarnos guiar con humildad por la Sabiduría de nuestro Espíritu, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia. La Sabiduría le pertenece al Ser, al Espíritu, a Dios, Yo Soy. Cuando dejamos de pensar en ese momento surge la Intuición. ¡Benditos sean los que escuchan la voz de su corazón y siguen el llamado de su alma, de su Ser, Espíritu, Dios, Yo Soy la Mágica Presencia! 

Amigas y Amigos, Hermanas y Hermanos, los Maestros Ascendidos y los Hermanos de la Federación Galáctica dicen que lo más importante en este momento es Ser, pero cuando vemos los siglos de oscuridad en que vivió la humanidad, nos damos cuenta que para Ser es necesario el Saber. Pero no basta Saber, es necesario Ser. El Saber sin el Ser enriquece al intelecto pero esclaviza a la consciencia, el Ser sin el Saber nos hace muy espirituales pero verdaderos ignorantes del mundo, por lo que tan importante es el Ser como el Saber. El Ser más el Saber nos da la Sabiduría. Ser es mejor que existir, existir es vivir por vivir, lo más importante en este momento es Ser. Es necesario abrir nuestra mente y corazón a las verdades superiores que nos darán la realización de nuestro Ser, Dios, Espíritu, Yo Soy la Mágica Presencia.

En este momento debemos darnos cuenta que nuestro cuerpo físico es valioso, hermoso, inteligente, perfecto y es el templo de nuestro Ser, Espíritu, Dios, Yo Soy. Además de nuestro cuerpo físico tenemos nuestros cuerpos sutiles que son vehículos de expresión de nuestro Ser. La Salud del cuerpo físico la obtenemos cuando armonizamos nuestros cuerpos y aprendemos a vivir en armonía con nuestro Ser, Espíritu, Yo Soy. La Realización Espiritual comienza cuando llevamos la atención a nuestro interior y reconocemos y aceptamos la Presencia del Ser, Dios, Yo Soy en nuestro Corazón, porque donde está nuestra atención allí está nuestra consciencia, donde está nuestra atención allí estamos nosotros presentes. Realmente es necesario reconocer, aceptar y amar a la Mágica Presencia Yo Soy en nuestro corazón para alcanzar la elevación espiritual, la Ascensión. Solo cuando reconocemos, aceptamos y amamos a la Presencia del Creador, Dios en nuestro interior podemos vivir la verdadera Armonía, Paz, Felicidad y Libertad. Los Maestros Ascendidos son uno con su Mágica Presencia de Dios Yo Soy.

La Libertad le pertenece al Ser, al Espíritu, Yo Soy la Mágica Presencia. Hace dos mil años, el Maestro Jesús el Cristo dijo: “Yo Soy la Verdad… Conoced la Verdad y la Verdad los hará libres.” Es necesario darnos cuenta que el ser humano realmente no es libre, el ser humano es esclavo de las apariencias, por eso no es capaz de ver la Verdad. Mientras el ser humano siga viviendo en la fascinación del mundo de apariencias y busque en lo externo, en lo conocido, está lejos de encontrar la Verdad, Dios, Yo Soy. La Verdad es lo desconocido de momento en momento. Nosotros debemos de aprender a vivir lo desconocido de instante en instante para llegar a la Verdad. Nosotros debemos de aprender a vivir el presente, el momento, el aquí, el ahora.

Realmente estamos en una Nueva Era en donde todos, con el despertar de nuestra consciencia, podemos alcanzar la libertad. Es necesario reflexionar que todos hemos nacido para ser libres pero la realidad es que la mayoría de los seres humanos son esclavos, esclavos de sus miedos y temores, esclavos de sus dogmas y creencias, esclavos de sus programaciones y condicionamientos, esclavos del karma, esclavos del pecado, esclavos de sus errores, esclavos de su pasado. Yo creo que todos somos seres dignos y todos tenemos el derecho a la libertad, libertad interior, libertad de Ser que nos da la Felicidad, Armonía y Paz que todos deseamos. Debemos saber y comprender que estamos en una Nueva Era donde nuestras consciencias están siendo elevadas y hoy todo lo que pensamos y sentimos se materializa rápidamente, pero hoy también están emergiendo en nuestras vidas todos los registros de experiencias negativas del pasado y ellas tienen que ser transmutadas con la Llama Violeta.

La Llama Violeta es la Llama de la Misericordia, de la Compasión, de la Transmutación, del Perdón y de la Libertad. Nosotros debemos aprender a invocar a la Ley del Perdón y a la Llama Violeta Purificadora para que consuma todos los errores que cometimos a lo largo de nuestra vida para alcanzar nuestra libertad. Error, pecado y karma en el fondo es lo mismo y son un peso que no le permite al alma volar a las alturas del Espíritu. Por esta razón el karma tiene que ser transmutado, el pecado perdonado y el error comprendido. Dharma es capital cósmico y es lo contrario del karma, y la mejor forma de acumular dharma es mediante el Servicio. La Llama Violeta es la herramienta espiritual que el Maestro Ascendido Saint Germain ha dado a la humanidad para que transmute todas las causas negativas que no le permiten vibrar a la frecuencia de su Espíritu y que el Universo pide en estos momentos para la ascensión en la Luz.

Todos los pensamientos, sentimientos, emociones y palabras desarmoniosos tienen que ser transmutados con amor. La Llama Violeta es una actividad del Amor Divino. Todo nuestro mundo interior tiene que ser purificado hasta que resplandezca solamente la Luz de la consciencia, del Ser. En estos momentos es muy importante mantener el dominio consciente de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras si queremos evitar crear más karma, ya que la Ley de Causa y Efecto puede actuar en meses, semanas, días u horas, para lo que antes tomaba años o vidas. Karma es una palabra oriental que significa acción, pero hoy comúnmente se entiende por karma todas las causas o acciones negativas que tienen en sí el potencial de su realización negativa. Negativo quiere decir que crea desarmonía, por lo que Dharma es lo contrario del karma y se entiende como el conjunto de causas o acciones positivas que también se han llamado capital cósmico. Karma y Dharma obedecen a la Ley de Causa y Efecto.

En realidad, karma, pecado o error en el fondo es lo mismo y por muy negativo que sea tiene como único propósito darnos una enseñanza. Desafortunadamente la humanidad aún no ha aprendido a vivir en la escuela de la vida donde necesitamos comprender la dualidad y la separatividad, y al ignorar los Principios Universales que rigen la vida, vida tras vida experimenta el sufrimiento y el dolor. El hombre, siendo un ser creador, por su ignorancia es esclavo de sus propias creaciones. El hombre vive una falsa libertad que cada día lo hace más esclavo, esclavo del mundo de apariencia y de las cosas, esclavo de sus falsas creencias, de sus falsos valores, de sus condicionamientos y programaciones. En esta Nueva Era de la Libertad todos podemos liberarnos de las cadenas psicológicas que nosotros mismos creamos.

En verdad hoy estamos dando paso a una Nueva Humanidad que está saliendo de las tinieblas de la ignorancia guiada por la Luz de su propia Consciencia, por la Luz de su Ser, Espíritu, la Luz de Dios, Yo Soy la Mágica Presencia y así va haciendo realidad la Edad de Oro. La Edad de Oro solo puede darse con una nueva humanidad, con una nueva consciencia y esa consciencia hoy está naciendo en los hombres y las mujeres de la Nueva Era que están haciendo de la Edad de Oro una realidad en sus vidas. En realidad ya estamos en la Edad de Oro, el Nuevo Mundo, la Nueva Tierra. Hoy podemos reconocer, aceptar y amar a Dios en nuestro corazón. Atrás quedó el fantasma del obscurantismo y del fanatismo dogmático. Hoy podemos afirmar sin miedo y sin temor: Yo Soy lo que el Creador es, Dios vive en mí y yo en Él, Yo Soy la Mágica Presencia gobernando mi mundo, mi mente y mi ser. Dios, Yo Soy la Mágica Presencia vive y palpita en nuestro interior. ¡En verdad todos tenemos la Presencia de Dios en nuestro Interior! ¡Todos somos importantes para el Padre Creador! ¡Dios vive y palpita en nuestro corazón y esta es la Verdad Eterna! ¡Dentro de cada hombre y dentro de cada mujer resplandece la Luz del Espíritu, de Dios, del Ser, Yo Soy la Mágica Presencia! ¡Benditos los que sientan a Dios en su corazón!

Todos necesitamos beber de la Sabiduría Divina, extraer del fondo de todas las cosas lo más hermoso que hay en ellas. Necesitamos humildad para recibir la Sabiduría Divina porque Dios da la Luz a los humildes, no es lo mismo saber que ser consciente de lo que sabemos. El despertar y la expansión de la consciencia es un proceso como también es un proceso la Ascensión. Necesitamos amar a Dios en nuestro corazón y vivir en la práctica la Ley del Amor. Debemos saber y comprender que estas Enseñanzas de los Maestros Ascendidos tienen como propósito despertar, expandir y crear la Consciencia para la Nueva Era, la Nueva Tierra, el Nuevo Mundo, la Edad de Oro en todos nuestros hermanos los seres humanos, por eso yo los invito a abrir sus mentes y sus corazones.

Estamos en la Era del Yo Soy. Dios, Yo Soy la Mágica Presencia vive dentro del hombre, el reino de Dios está dentro del hombre, el hombre es un ser divino, espiritual, el hombre es un Dios en embrión, el hombre es un Dios en potencia. Debemos comprender que Yo y el Padre somos uno, Yo Soy Él y Él es Yo. Es necesario reconocer, aceptar, decretar, afirmar, meditar, contemplar millares de veces… Yo Soy lo que Dios es… Dios vive en mí y Yo en Él… Yo Soy la Mágica Presencia gobernando mi mundo, mi mente y mi ser…Yo Soy… Yo Soy… Yo Soy… Yo Soy Dios en Acción. ¡Hermano, hermana, vive en paz y sé feliz con lo que eres, Dios bendiga tu hogar, tu trabajo y disfruta la vida eternamente! ¡El hombre es lo que piensa y siente ser, piensa y siente de ti lo mejor, atrévete, queremos una nueva consciencia, una nueva humanidad, un mundo mejor! ¡¡¡Que la Voluntad, la Sabiduría y el Amor vibren intensamente en sus vidas, mentes y corazones!!!